Ocho altos cargos de Irán y Hezbolá procesados por atentado a la AMIA en 1994

La justicia argentina dio un paso histórico en la causa por el atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) ocurrido en 1994. El juez federal Daniel Rafecas ordenó el procesamiento de ocho altos funcionarios de Irán y del grupo Hezbolá, acusados de planificar y ejecutar el ataque que dejó 85 víctimas fatales en Buenos Aires.

La resolución judicial, que supera las 600 páginas, también impuso embargos de 500 millones de dólares a cada uno de los procesados, quienes se encuentran fuera del país y fueron juzgados en ausencia. Según el documento, la decisión de perpetrar el atentado se tomó en agosto de 1993 por orden de las más altas esferas del régimen iraní y fue encargada a Hezbolá, que organizó su ejecución con el apoyo de una red en América Latina.

Los investigadores establecieron que los responsables adquirieron una furgoneta Renault Trafic el 10 de julio de 1994. La acondicionaron y cargaron con 300 kilos de amonal y TNT. El vehículo fue utilizado el 18 de julio para detonar en la sede de la AMIA, causando 85 muertos, 151 heridos y graves daños materiales.

Los hechos fueron calificados como homicidios y lesiones reiteradas agravados por odio racial o religioso y por el uso de un medio apto para generar peligro común, además de daño agravado por motivos discriminatorios. El juez Rafecas también consideró el atentado como un crimen de lesa humanidad y lo enmarcó en la figura de genocidio según el Derecho internacional.

Los procesados incluyen a Alí Falahiyan, quien era ministro de Inteligencia iraní; Alí Velayati, exministro de Asuntos Exteriores; Mohsen Rezai, excomandante de la Guardia Revolucionaria; y Ahmad Vahidi, comandante de la fuerza Al Quds. Como cómplices necesarios figuran Hadi Soleimanpour, exembajador de Irán en Argentina; Mohsen Rabani, agregado cultural de la embajada iraní; y Ahmad Asqari, agente de inteligencia de la Guardia Revolucionaria.

Además, fue procesado Salman Rauf Salman, también conocido como Samuel El Reda, un agente libanés de Hezbolá a quien el magistrado atribuye la coordinación de la fase final del atentado. En cambio, el documento desestimó las acusaciones contra Abdalá Salman, Huseín Muzanar, el líder supremo iraní Alí Jamenei, el jefe de Hezbolá Imad Mugniyé y Alí Huseín Abdalá, debido a que fallecieron en 2006, 2008 y 2020, respectivamente.

Desde el ámbito judicial se destacó que este procesamiento representa un avance significativo en una causa que lleva más de tres décadas sin llegar a un juicio oral. La resolución de Rafecas abre la puerta a nuevas etapas procesales, aunque los acusados permanecen fuera del alcance de la justicia argentina.

Fuente: Infobae

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