El jefe del Gobierno israelí, Benjamin Netanyahu, declaró este jueves que el régimen persa está intentando restablecer su potencial para desarrollar armas nucleares, y prometió que su administración hará todo lo posible para evitar que Teherán posea un artefacto atómico. Estas afirmaciones surgen en un contexto donde Estados Unidos e Israel coinciden en que los bombardeos ejecutados durante el conflicto bélico disminuyeron de forma significativa las capacidades militares iraníes.
El primer ministro difundió su intervención desde el Muro de los Lamentos, en Jerusalén, en un video grabado con ocasión de Rosh Hashaná, la celebración del Año Nuevo hebreo. Durante su mensaje, Netanyahu respaldó de manera pública la valoración que horas antes había realizado el presidente estadounidense Donald Trump acerca de las actividades de Teherán.
“El presidente Trump anunció esta noche que Irán está intentando rearmarse con armas nucleares; esto es cierto”, afirmó Netanyahu.
Netanyahu recordó que los ataques militares contra blancos iraníes han mermado la capacidad inmediata del régimen para progresar en la construcción de una bomba nuclear. No obstante, señaló que esa reducción no implica que el programa haya sido erradicado por completo.
El mandatario israelí garantizó que mientras él permanezca al mando del Gobierno, Irán no logrará hacerse con armas nucleares.

“Irán no tendrá armas nucleares”, sentenció.
El líder israelí amplió su discurso más allá del tema atómico y vinculó el conflicto con lo que su país llama el “eje iraní”, conformado por grupos armados que reciben apoyo de Teherán en varias regiones de Oriente Medio.
Netanyahu se refirió a las acciones militares en Gaza y Líbano, asegurando que sus tropas han asestado “golpes severos” a esa red. Asimismo, subrayó la demolición de puntos estratégicos en el sur libanés, como el castillo de Beaufort, y señaló que las fuerzas israelíes se encuentran operando en el área de la cresta de Ali Taher.
Estas declaraciones ocurren a menos de un mes de los comicios nacionales en Israel, programados para el 27 de octubre. Netanyahu encara la campaña electoral mientras su administración mantiene la amenaza nuclear iraní y el enfrentamiento regional como ejes centrales de su política de seguridad.
La inquietud por la restauración de las capacidades iraníes no se circunscribe al ámbito nuclear. De acuerdo con funcionarios estadounidenses y de Medio Oriente, el régimen de Teherán también habría reiniciado de forma parcial la producción de misiles balísticos, empleando piezas que guardó antes del conflicto.

Dicha actividad tendría lugar en plantas subterráneas, incluido el complejo de misiles de Khojir, al sureste del país. Las fuentes indicaron que Irán estaría acondicionando nuevas líneas de ensamblaje bajo tierra con el fin de minimizar el riesgo de ser blanco de futuros bombardeos.
Según esos reportes, la fabricación aún se mantiene por debajo de los volúmenes previos a la guerra. Teherán estaría utilizando componentes que ya poseía para armar tanto misiles de combustible líquido como sistemas de combustible sólido. Los primeros necesitan ser cargados justo antes del disparo, mientras que los segundos pueden estar listos durante largos periodos.
Durante el conflicto, Estados Unidos e Israel destruyeron o dañaron fábricas e infraestructura ligadas a la producción de misiles y sus partes. Las limitaciones a las importaciones también complicarían la reposición de insumos, en especial aquellos requeridos para elaborar combustible sólido.
No obstante, funcionarios estadounidenses calculan que Irán podría haber empezado a reanudar gradualmente la producción tras el acuerdo preliminar sellado en junio pasado con Donald Trump. La magnitud de esa reactivación depende, entre otras variables, de cuántos componentes haya resguardado el régimen en almacenes subterráneos.

Un alto funcionario de Estados Unidos declaró que los centros nucleares iraníes fueron “obliterados” y que las capacidades militares de Teherán resultaron seriamente mermadas.
“Irán es ahora más débil que nunca, y el presidente Trump nunca permitirá que Irán tenga un arma nuclear”, aseveró.
Por su parte, el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, afirmó que Estados Unidos eliminó hasta el 90% de la base industrial iraní vinculada con drones, misiles balísticos y capacidades navales, y que además redujo de forma notable la facultad de Teherán para lanzar estos sistemas.
Fuente: Infobae