Radiografía de las seccionales 2026: las provincias con más candidatos, las alianzas inscritas y cómo se pueden subsanar postulaciones

El cierre de la fase de inscripción para las elecciones seccionales —adelantadas para el 29 de noviembre de 2026— dejó configurado un mapa político con 53.534 solicitudes de inscripción.

En este proceso, los ciudadanos elegirán a un total de 5.742 autoridades locales, donde la mayor competencia se concentra en las vocalías de las juntas parroquiales rurales, que agrupan al 70% de los cargos en disputa.

De acuerdo con los datos del Consejo Nacional Electoral (CNE), el interés por las distintas dignidades se distribuye de la siguiente manera:

  • Prefecturas: 152 candidatos para 23 provincias.
  • Alcaldías: 1.348 aspirantes para 222 municipios.
  • Concejalías urbanas y rurales: 15.356 candidatos (10.584 urbanos y 4.772 rurales).
  • Vocalías de juntas parroquiales: 36.678 postulantes.

A pesar de estas cifras, en los últimos años existe una tendencia a la baja en la participación ciudadana si se compara con procesos anteriores. Mientras que en 2019 hubo un “boom” con 81.149 candidatos, la cifra descendió sostenidamente hasta los 53.534 actuales.

Concentración geográfica y alianzas

De acuerdo con los datos del reporte oficial, Manabí y Azuay son las provincias con mayor volumen de candidatos, registrando 4.294 y 4.208 aspirantes respectivamente.

Les sigue de cerca Pichincha, que concentra 4.117 inscripciones. Estas tres provincias no solo lideran el número global, sino que también encabezan sus juntas parroquiales: en el caso de Azuay y Manabí agrupan a más de 2.500 candidatos por provincia.

En contraste, las provincias con menor interés de participación son:

  • Galápagos (268 candidatos)
  • Santo Domingo de los Tsáchilas (837)
  • Santa Elena (860).

Ahora en la disputa por el poder local la competencia varía significativamente según el cargo:

  • Alcaldías: los cantones de Guayas y Manabí son los más codiciados, liderando la lista nacional con 163 y 145 aspirantes a alcaldes, respectivamente. Otras provincias con alta densidad de candidatos para este cargo son El Oro con 94, Loja con 93 y Azuay con 90.
  • Prefecturas: en este rubro, la mayor fragmentación se observa en Pichincha y Santo Domingo de los Tsáchilas, donde se inscribieron 10 binomios en cada una. Les siguen provincias como Bolívar, Chimborazo, El Oro y Tungurahua, todas con nueve candidatos a la prefectura.

Alianzas políticas

En cuanto a las estrategias políticas, se registraron 397 alianzas, una cifra que se mantiene similar a los comicios de 2023 pese a las reformas legales que ahora dividen los beneficios electorales de forma equitativa entre los integrantes de la unión.

Este fenómeno se debe a los cambios recientes en el Código de la Democracia efectuados por la Asamblea Nacional. Bajo la normativa actual, los beneficios electorales de una alianza —como los porcentajes de votación y las dignidades obtenidas— se dividen en partes iguales entre todas las organizaciones integrantes.

Anteriormente, cada partido se adjudicaba la totalidad de los resultados obtenidos por la lista conjunta, lo que incentivaba uniones masivas de hasta ocho organizaciones.

Por ello, aunque el número de alianzas se mantiene firme, su composición interna cambió. En este proceso, la tendencia es hacia uniones más reducidas; de hecho, solo se han identificado cuatro casos de alianzas calificadas como “extensas” que agrupan a cinco o seis organizaciones:

  • Contigo (Santa Elena): una coalición provincial de siete fuerzas que incluye a Centro Democrático, Unidad Popular, PSC, Sociedad Patriótica, PID, ID y Futuro.
  • Somos Libres (Imbabura): alianza provincial conformada por Unidad Popular, Sociedad Patriótica, PSC, Creo y Somos Libres.
  • Unidos para Renacer (Sevilla Don Bosco, Morona Santiago): integrada por PSC, ID, Creo, Vencemos y Suma.
  • Unidad y Desarrollo (Palora, Morona Santiago): conformada por PSC, ID, Futuro, Creo y Vencemos.

Por ejemplo, en provincias de alta competitividad como Manabí, las alianzas son fundamentales para las figuras que buscan la Prefectura. Agustín Casanova inscribió su candidatura bajo la unión entre el movimiento Caminantes y el Partido Social Cristiano (PSC), mientras que Francisco Bravo hizo lo propio mediante una coalición entre Sociedad Patriótica (PSP) y el movimiento CREO.

¿Partidos pueden subsanar sus candidatos?

Tras el cierre del periodo de inscripción de candidaturas para las elecciones seccionales, las 24 Juntas Provinciales Electorales (JPE) iniciaron la revisión de las más de 53.000 solicitudes presentadas por organizaciones políticas y alianzas. Aquí se realiza una verificación de requisitos e inhabilidades.

En esta fase, los sujetos políticos cuentan con mecanismos legales para subsanar errores en sus listas, siempre que estos no vulneren principios democráticos fundamentales.

El CNE estableció que las agrupaciones políticas pueden corregir sus solicitudes de inscripción por cinco razones específicas:

  1. Incumplimiento de requisitos de edad y pertenencia por parte de los aspirantes.
  2. Incurrencia en alguna inhabilidad o prohibición establecida en la Constitución o la ley.
  3. Falta de presentación del plan de trabajo obligatorio.
  4. Omisión de la declaración juramentada ante notario público.
  5. Entrega de documentación incompleta o falta de formalidades legales al momento de la inscripción.
Una vez que las JPE detectan un error corregible, deben notificar formalmente a los representantes legales de los partidos o alianzas. A partir de ese momento, las organizaciones disponen de un plazo de dos días para entregar los documentos requeridos o reemplazar a los candidatos cuestionados.

Un beneficio importante para los sujetos políticos en esta etapa es que no necesitan realizar nuevos procesos de democracia interna (primarias) para designar reemplazos. Sin embargo, el nuevo candidato debe aceptar su postulación de manera pública y personalísima en las instalaciones del CNE o de la junta electoral correspondiente.

Cualquier sustitución de candidatos debe cumplir con el rigor de la paridad de género e inclusión de jóvenes. Esto significa que, si un candidato es rechazado, su reemplazo debe ser obligatoriamente una persona del mismo sexo o género para no alterar la estructura de la lista original.

Fuera de esta etapa de corrección inicial, una agrupación solo podrá reemplazar candidatos en situaciones excepcionales de muerte o inhabilidad física, mental o legal comprobada.

Lo que no tiene solución

Existen exigencias no subsanables. Las Juntas Provinciales negarán de forma definitiva las listas que no provengan de procesos de democracia interna o que no respeten estrictamente la paridad y alternabilidad entre hombres y mujeres.

De no corregirse los errores dentro del plazo de dos días, el organismo electoral procederá al rechazo definitivo de la lista completa. El calendario electoral prevé que todas las candidaturas queden en firme el próximo 9 de noviembre.

Radio Pichincha

LV

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