El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia instó a los aliados de Ucrania a adoptar una postura «madura» para facilitar negociaciones que permitan detener la guerra abierta tras la invasión rusa de 2022. La campaña militar, advirtió Moscú, «continuará» si no se halla una «voluntad de garantizar que el régimen de Kiev cumpla con lo acordado con sus patrocinadores occidentales», en una velada alusión a las propuestas formuladas por Estados Unidos durante una cumbre celebrada en agosto de 2025 en Alaska.
Moscú se dice abierto al diálogo
En declaraciones a la agencia TASS, el viceministro de Exteriores, Mijail Galuzin, afirmó que la parte rusa sigue tendiendo la mano a la negociación:
«Siempre estamos dispuestos a negociar, estamos abiertos a una solución negociada, y lo hemos demostrado en más de una ocasión: la otra parte, la ucraniana, se ha retirado de las negociaciones; se ha retirado de ellas y luego se ha autoexcluido, comportándose, por decirlo suavemente, de forma incoherente».
El ‘número dos’ de la diplomacia rusa añadió que una actitud madura de los patrocinadores de Ucrania podría allanar el camino:
«Si en el bando de los patrocinadores de Ucrania existe una comprensión madura de la necesidad de un diálogo honesto y constructivo que busque eliminar las causas profundas del conflicto, entonces quizás surjan perspectivas de diálogo».
Advertencia del Kremlin
No obstante, Galuzin subrayó que la ausencia de esa disposición obligará a Moscú a continuar con su ofensiva:
«Si no existe tal disposición por la otra parte, y si no hay voluntad de garantizar que el régimen de Kiev cumpla con lo acordado con sus patrocinadores occidentales, entonces continuaremos la operación militar especial», aseveró, y agregó: «Buscaremos eliminar las causas profundas del conflicto, defenderemos nuestros intereses por la vía militar, actuando con precisión y eficacia para minimizar la destrucción y proteger a nuestra población a ambos lados de la línea de contacto».
El ‘espíritu de Anchorage’
Rusia viene presionando para la implementación de las propuestas presentadas por la administración de Donald Trump en la cumbre de agosto de 2025 en Anchorage, Alaska. Dicho plan se ha convertido en un punto de discordia entre Washington y Moscú, ya que la parte rusa apela al denominado «espíritu de Anchorage» para dar por finalizada la guerra en Ucrania, tras el supuesto consenso alcanzado en esa reunión.
Según Moscú, el presidente Vladimir Putin habría confirmado en aquel encuentro un plan de 27 puntos presentado por Estados Unidos. Dicho documento, que fue entregado en la capital rusa por el enviado especial Steve Witkoff para su análisis, contemplaría, entre otros puntos, el control del Donbás a cambio de congelar las líneas del frente de guerra.
Sin embargo, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha desmentido esa versión al asegurar que no se firmó ningún acuerdo vinculante y que, de haberse alcanzado, la guerra ya habría terminado.
Fuente: Infobae