El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, y su ministro de Defensa, Israel Katz, confirmaron el pasado domingo la ampliación de las operaciones militares en el territorio ocupado de Cisjordania. Esta región ha sido escenario de un aumento de ataques por parte de colonos israelíes contra comunidades palestinas, que alcanzó su punto máximo el viernes con la muerte de cuatro palestinos y dos israelíes durante un asalto en la localidad de Tell.
Katz, quien ya había adelantado el viernes pasado que reforzaría el despliegue militar, aseguró que las medidas no se detendrán allí.
“Además de las operaciones que ya están en marcha se están considerando medidas similares para identificar dónde se organiza la actividad terrorista y dónde debemos atacar para desarticularla e impedir que continúe”
, declaró durante la reunión semanal del Consejo de Ministros israelí.
Por su parte, Netanyahu afirmó:
“Nos estamos preparando para operar a mayor escala contra los nidos de los terroristas”.
Estas declaraciones se enmarcan en la gran ofensiva que Israel inició en Cisjordania a principios de 2023, en paralelo a la guerra en Gaza, contra supuestas células de Hamás, que provocó miles de desplazamientos forzados y numerosos incidentes violentos.
Según datos de Naciones Unidas, entre 2023 y finales de 2025, militares o colonos israelíes han matado a 1.244 palestinos, incluidos 268 niños. En el mismo período, han muerto 43 colonos israelíes, de los cuales diez eran niños.
El número de palestinos desplazados forzosamente en Cisjordania alcanzó una cifra récord de casi 46.000 personas en los últimos tres años, en contraste con los poco más de 13.000 registrados en los 14 años anteriores. Esto se debe a las operaciones militares israelíes, la violencia de los colonos, las demoliciones y las restricciones de acceso.
Tan solo en los primeros tres meses de este año, se han contabilizado más de 540 ataques de colonos, 33 palestinos muertos y más de 2.200 desplazados. Además, más de 60 infraestructuras de agua y saneamiento —incluyendo tuberías, sistemas de riego y depósitos— han sido atacadas, afectando el acceso al agua en 32 comunidades palestinas.
En los últimos días, los colonos israelíes han incendiado mezquitas, atacado decenas de poblaciones e instalado “puestos avanzados” que, según la propia ley israelí, son ilegales. No obstante, Netanyahu ha prometido hacer todo lo posible para regularizarlos.
Un análisis de Oxfam publicado este mes revela que, en términos generales, en los últimos tres años han muerto más palestinos a manos del Ejército israelí y los colonos en Cisjordania que en los 17 años anteriores juntos.
ABBAS PIDE LA INTERVENCIÓN URGENTE DE LA COMUNIDAD INTERNACIONAL
Ante esta situación, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, ha instado a sus aliados a actuar de inmediato. En un comunicado difundido por la agencia oficial de noticias palestina Wafa, Abbas señaló:
“La que está sucediendo ya no son solo actos aislados de violencia, sino más bien una política israelí sistemática destinada a imponer nuevas realidades sobre el terreno mediante la expansión de los asentamientos, la escalada del terrorismo de los colonos y el debilitamiento de las instituciones de la Autoridad Nacional Palestina”.
Abbas agregó:
“Estas políticas tienen como objetivo desplazar a los ciudadanos palestinos de sus tierras, con las graves consecuencias que esto podría acarrear y de lo que podría resultar en términos de escalada de la tensión y debilitamiento de los esfuerzos regionales e internacionales destinados a lograr la paz”.
Por ello, el líder palestino ha solicitado a la comunidad internacional que aplique las resoluciones del Consejo de Seguridad, especialmente la Resolución 2334 —que declara ilegales los asentamientos en territorios palestinos—, que “brinde protección internacional a nuestro pueblo y garantice que Israel, la potencia ocupante, respete sus obligaciones en virtud del derecho internacional y del derecho internacional humanitario”.
Fuente: Infobae