El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, afirmó que Rusia solicitó a Corea del Norte el envío de 30.000 soldados adicionales para apoyar la invasión al territorio ucraniano. Según el mandatario, los preparativos para recibir este contingente se encuentran en marcha desde junio en la región rusa de Vorónezh, fronteriza con Ucrania.
“Rusia quiere recibir 30.000 soldados adicionales de Corea del Norte. Desde junio hay preparativos en marcha en la región rusa de Vorónezh para recibirlos”, escribió Zelenski en su cuenta de la red social X.
El presidente también advirtió sobre la posible transferencia de lanzadores adicionales de misiles balísticos desde Corea del Norte hacia territorio ruso. “Corea del Norte se prepara también para transferir a Rusia lanzadores adicionales de misiles balísticos”, señaló el jefe de Estado ucraniano, quien subrayó las consecuencias globales de este despliegue.
“No se trata solamente de una amenaza para Ucrania. Rusia ayuda a Corea del Norte a aprender a hacer la guerra, a mejorar sus armas y adquirir una verdadera experiencia de combate en su uso. Todo esto constituye una amenaza para todas las personas en Asia que están al alcance de los misiles coreanos”, añadió.

Las declaraciones de Zelensky siguen a la visita a Moscú de la ministra norcoreana de Relaciones Exteriores, Choe Son Hui. Durante ese encuentro, la agencia oficial del régimen norcoreano KCNA publicó: “La parte norcoreana expresó su apoyo inquebrantable al conjunto de las políticas internas y externas de la Federación Rusa destinadas a eliminar la causa profunda del conflicto ucraniano y a defender su soberanía nacional, su integridad territorial y la justicia internacional”.
La cooperación entre Pyongyang y Moscú se intensificó desde el inicio de la guerra en Ucrania en 2022.
Según datos de fuentes oficiales surcoreanas, Corea del Norte envió miles de soldados a la región rusa de Kursk con el objetivo de ayudar a contener la contraofensiva ucraniana entre 2024 y 2025 y para suministrar armamento y municiones a Rusia. Las autoridades de Corea del Sur estiman que cerca de 2.000 soldados norcoreanos murieron en combate desde el inicio de estos despliegues.

Por otra parte, Zelensky informó que Rusia registró casi 225.000 bajas militares en menos de siete meses de guerra en Ucrania durante este año, cifra que supera el total de soldados movilizados para la invasión en el mismo periodo.
Según lo publicado por el jefe de Estado en sus redes sociales, “en menos de siete meses de este año, 221.000 personas se alistaron a las fuerzas armadas rusas, mientras que las bajas en el mismo periodo de tiempo alcanzaron casi 225.500, de las cuales 131.000 resultaron muertos y casi 93.000 heridos”. El mandatario detalló que un número considerable de heridos presenta lesiones graves. “Un número significativo de esos heridos son graves porque la medicina rusa en el frente es muy deficiente”, indicó el jefe de Estado ucraniano.
Las cifras difundidas por Zelensky se refieren al periodo comprendido entre enero y finales de julio de este año y reflejan la intensidad de los combates en la guerra entre Rusia y Ucrania.
En paralelo, el presidente de Kazajistán, Kasim-Yomart Tokáyev, planteó a su par ruso Vladimir Putin la opción de congelar la guerra y retomar la llamada “Fórmula de Estambul 2.0” durante una reunión celebrada en la ciudad rusa de Omsk. “Quizás haya llegado el momento de congelar este conflicto y volver a la ‘Fórmula de Estambul 2.0’, dado que allí se lograron resultados significativos”, señaló Tokáyev al mandatario ruso.

Putin, por su parte, respondió que la propuesta resulta “imposible” debido a la postura de Kiev. “Debemos lograr nuestros objetivos”, manifestó el presidente ruso. Putin argumentó que las condiciones definidas por Moscú para detener los combates no han recibido respuesta por parte de las autoridades ucranianas.
(Con información de EFE)
Fuente: Infobae