Pauline Kana, una apasionada seguidora de Lionel Messi que supera el siglo de vida, se convirtió en una de las imágenes más emblemáticas del Mundial 2026. Durante un partido, las cámaras la captaron en las gradas sosteniendo un cartel que rezaba: “100 Year Old Messi Fan”. La escena encapsuló dos fenómenos actuales: el poder viral de los eventos deportivos y el creciente protagonismo de la generación silver en el ecosistema digital.
Residente en Ohio, esta mujer ya tenía presencia en internet antes de que los reflectores del torneo la descubrieran. De acuerdo con beIN SPORTS, comparte desde hace años videos junto a su nieto Ross Smith, con quien ha construido una comunidad que suma millones de seguidores en plataformas como TikTok, Instagram y Facebook.
Su incursión en el mundo digital no nació del fútbol. El eje de sus contenidos siempre fueron situaciones cotidianas transformadas en humor breve: Pauline cocina, participa en bromas, se suma a retos virales y muestra frente a la cámara una espontaneidad que rompe con el estereotipo de que la vejez está reñida con la tecnología.
El origen de su devoción por Messi
El vínculo con Lionel Messi inició tras la llegada del capitán argentino al Inter Miami. Desde ese momento, Kana comenzó a asistir a varios encuentros y llamó la atención con otro cartel: “Messi, ¿te casarías conmigo?”.
Diversos medios internacionales reportaron que el futbolista alcanzó a divisarla desde el terreno de juego y respondió con un saludo. Ese breve intercambio multiplicó su popularidad en las redes y allanó el camino para la escena que luego protagonizaría en el Mundial.

Durante el cotejo entre Argentina y Austria, las cámaras oficiales volvieron a enfocarla con el cartel que la identificaba como una admiradora centenaria del astro argentino. Días más tarde, reapareció en los cuartos de final disputados en Kansas portando nuevos mensajes dirigidos al delantero.
La combinación tenía todos los ingredientes para viralizarse rápidamente: una mujer de cien años, un campeonato mundial y uno de los futbolistas más universales. Las imágenes se replicaron entre usuarios de distintos países y la consagraron como una de las postales más compartidas del torneo.
Sin embargo, ese proceso también activó otro mecanismo propio de las plataformas: la desinformación. Poco después, empezó a circular una supuesta declaración de Messi en la que afirmaba haberse emocionado hasta las lágrimas al verla en la tribuna.
La frase era falsa. Había sido publicada por una cuenta de X dedicada a difundir citas ficticias atribuidas a figuras públicas y posteriormente fue desmentida por verificadores independientes como Lead Stories, una corrección que también replicaron otros medios especializados en verificación.
La generación silver: un nuevo rostro en las redes
La escena del estadio no quedó reducida a una anécdota deportiva. También evidenció cómo ha cambiado la relación entre edad, visibilidad pública y cultura digital en un entorno que durante años estuvo dominado por adolescentes y adultos jóvenes.

El auge de la denominada generación silver, compuesta por personas mayores de 60 años con una participación cada vez más activa en internet, ha modificado la forma en que las plataformas retratan el envejecimiento. Ya no aparecen solo como receptores de contenido, sino como creadores, figuras centrales y referentes de comunidades masivas.
En ese contexto, Kana ocupa un lugar singular. Su popularidad no depende de ocultar su edad ni de proyectar una imagen juvenil, sino de convertir en rasgo central aquello que durante mucho tiempo fue visto como una limitación: haber cumplido un siglo de vida.
Sus videos tampoco se ajustan al modelo clásico del influencer. No construyen una distancia aspiracional ni promueven una estética determinada, sino que se sostienen en conversaciones familiares, humor cotidiano y el vínculo visible entre abuela y nieto.

Esa lógica ha comenzado a ser observada por las marcas. El marketing digital ha incorporado con mayor frecuencia a creadores de contenido mayores, impulsado por una población con capacidad de consumo, influencia dentro de sus familias y presencia constante en línea.
El cartel del Mundial, bajo esa óptica, fue algo más que un gesto para captar la atención de su ídolo. Mostró a una mujer centenaria participando en uno de los mayores eventos deportivos del mundo sin quedar relegada al papel tradicional que durante décadas se asignó a las personas mayores.
Las cámaras la enfocaron como a cualquier otro aficionado. Las redes sociales amplificaron esa imagen y la transformaron en una prueba de que la conversación digital ya no pertenece solo a los más jóvenes.
Un récord mundial que la consagra
A sus 99 años y 274 días, la carismática “Gangster Granny” sumó un logro extraordinario a su lista al conquistar un récord Guinness oficial como la persona de mayor edad en hacer crowdsurfing: ser deslizada sobre las manos del público.
El histórico momento ocurrió en Texas durante un concierto del cantante de música country Brantley Gilbert, donde miles de espectadores coordinaron sus manos para llevarla en andas sobre una camilla hasta el escenario. Ideado por su nieto Ross Smith para cumplirle el sueño de ser “la mejor del mundo en algo”, este hito viral no solo consagró su estatus de ícono digital, sino que demostró que la adrenalina y las ganas de vivir al máximo no tienen fecha de vencimiento.

Ross Smith y su abuela reunieron una amplia audiencia en redes sociales a través de la cuenta de él, según Guinness World Records. Smith suma casi 25 millones de seguidores en TikTok y 4 millones en Instagram.
La organización explicó que Kana es conocida en internet como “Gangster Granny”. Su presencia viral incluye videos humorísticos en los que coquetea con figuras de la WWE, aparece en juegos de béisbol con una camiseta tipo bikini y muestra carteles insinuantes en público.

Fuente: Infobae