Ecuador supera los 4.000 casos de varicela y registra un incremento del 28% frente a 2025

La varicela, una enfermedad que durante años fue considerada un padecimiento común de la infancia, vuelve a ocupar un lugar entre las principales preocupaciones epidemiológicas del país.

Hasta la semana epidemiológica 26 de 2026, Ecuador registró 4.023 casos, una cifra que supera los 3.133 contagios reportados en el mismo período de 2025, lo que representa un incremento cercano al 28,4%.

Los datos corresponden a la vigilancia oficial del Ministerio de Salud Pública (MSP), que además evidencia una tendencia ascendente de esta enfermedad en los últimos años.

Aunque el número todavía se encuentra por debajo del pico registrado en 2025 al cierre del año (7.000 casos hasta la semana 53), el comportamiento observado durante el primer semestre preocupa a epidemiólogos, debido a que la transmisión volvió a acelerarse en varias provincias y a que la enfermedad sigue afectando principalmente a niños y adultos jóvenes.

¿Enfermedad de preocupación?

Para la epidemióloga, Betty Tituaña, el aumento de casos debe analizarse más allá de la percepción de que la varicela es una enfermedad sin mayores consecuencias.

“La mayoría de niños cursará una infección leve, pero eso no significa que sea inofensiva. En adolescentes y adultos las complicaciones aumentan considerablemente. Podemos encontrar neumonías, encefalitis, infecciones bacterianas severas en la piel e incluso hospitalizaciones”, explica.

El propio Ministerio de Salud recuerda que la varicela es causada por el virus Varicela-Zóster y que, aunque suele ser benigna durante la niñez, en adultos la letalidad puede ser hasta 40 veces mayor que en los niños.

Tituaña añade que la enfermedad es extremadamente contagiosa.

Provincias amazónicas concentran las mayores tasas

Aunque Guayas y Pichincha continúan siendo la provincias con mayor número de casos (735-854), las tasas de incidencia revelan un escenario distinto.

Las provincias con mayor afectación durante 2026 son:

  • Orellana: 91,3 casos por cada 100.000 habitantes.
  • Napo: 78,8 por cada 100.000.
  • Pastaza: 77,2 por cada 100.000.
  • Morona Santiago: 49,8 por cada 100.000.
  • Sucumbíos: 38,3 por cada 100.000 habitantes.

Según los especialistas, estas cifras podrían responder a varios factores combinados: menor cobertura vacunal, dificultades para acceder oportunamente a servicios de salud y mayor circulación viral en comunidades pequeñas donde la transmisión ocurre con rapidez.

Los niños siguen siendo los más afectados

Los registros nacionales muestran que los grupos de 1 a 4 años y 5 a 9 años concentran buena parte de los contagios. Sin embargo, también existe una carga importante entre personas de 20 a 49 años, un grupo que preocupa especialmente porque presenta mayor riesgo de desarrollar complicaciones.

El pediatra Jhony Chávez señala que la infección en menores generalmente evoluciona sin mayores problemas, pero insiste en que no debe minimizarse.

La vacunación aún está lejos de la meta

Uno de los aspectos que más inquieta a los expertos es la cobertura de inmunización.

Entre enero y junio de 2026, el Ministerio de Salud reportó una población objetivo de 258.600 personas, pero únicamente se habían aplicado 91.054 dosis, equivalente al 35% de cobertura.

Un año antes, para el mismo período, la cobertura alcanzó el 38%, lo que refleja una disminución.

Para Chávez, esta situación favorece que continúen apareciendo brotes.

¿Por qué aumentan los casos?

Los especialistas coinciden en que no existe una sola explicación.

Entre los factores que podrían estar influyendo se encuentran:

  • Coberturas de vacunación todavía inferiores a las metas sanitarias
  • Acumulación de niños que no recibieron oportunamente sus vacunas

El Ministerio de Salud también advierte que los datos reflejan posibles brotes localizados, especialmente en provincias amazónicas, por lo que recomienda fortalecer la vigilancia epidemiológica y ampliar las medidas preventivas.

Qué hacer ante un caso sospechoso

Los médicos recomiendan que, ante la aparición de fiebre acompañada de lesiones tipo ampollas o vesículas en la piel, la persona permanezca en aislamiento para evitar nuevos contagios y acuda a valoración médica, especialmente si pertenece a un grupo de riesgo.

Asimismo, recuerdan que la vacunación continúa siendo la medida más eficaz para prevenir formas graves de la enfermedad y disminuir la transmisión comunitaria.

Mientras Ecuador enfrenta un incremento de casos durante este 2026, los especialistas coinciden en que el verdadero desafío no es solo atender a los pacientes, sino cerrar las brechas de inmunización para evitar que una enfermedad prevenible siga recuperando espacio en el país.

Radio Pichincha
LV

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