La Guardia Revolucionaria de Irán ejecutó durante la madrugada de este lunes ataques aéreos contra la base aérea Príncipe Hassan, situada en Jordania, y contra la base estadounidense de Sheij Isa, en Bahréin. Esta ofensiva surge como respuesta a una nueva oleada de bombardeos realizada horas antes por fuerzas de Estados Unidos contra distintos puntos de la República Islámica.
Según un comunicado difundido por la agencia Tasnim, vinculada al cuerpo castrense, “guerreros fervientes del Islam” lanzaron misiles y drones para incendiar silos de misiles de gran tamaño y depósitos de combustible en la base jordana. El texto oficial detalla que esta acción constituye “la primera fase de la respuesta” a las agresiones previas de Washington.
Horas más tarde, la Guardia Revolucionaria iraní amplió sus operaciones y anunció haber “destruido” el centro de mando y control de drones del Ejército estadounidense en Bahréin. El comunicado subraya que las acciones de “represalia” continúan sin tregua.
Segunda fase de la contraofensiva
En una nota posterior, el organismo castrense detalló los blancos alcanzados en la base de Sheij Isa:
- Centros de reparación y mantenimiento de helicópteros.
- Hangar de los aviones de guerra electrónica P-8.
- Centro de mando y control de drones, calificados como “asesinos de niños” por el régimen iraní.
“En la segunda fase de la operación de contraofensiva, se han destruido importantes centros de reparación y mantenimiento de helicópteros, el hangar de los aviones de guerra electrónica P-8 y el centro de mando y control de los drones asesinos de niños del Ejército de Estados Unidos en la base estadounidense de Sheij Isa, en Bahréin”, reza el comunicado.
Hasta el momento, ni el Pentágono ni los gobiernos de Jordania y Bahréin han emitido una declaración oficial confirmando los daños reportados por Teherán. La situación eleva la tensión en una región ya marcada por enfrentamientos entre las fuerzas estadounidenses y los grupos aliados de Irán.
Fuente: Infobae