El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró este lunes su disposición a alcanzar un acuerdo con Irán, aunque advirtió que, de fracasar la vía diplomática, Washington procedería a “terminar el trabajo”. La declaración representa una nueva advertencia de acción militar contra Teherán, en medio del conflicto desatado por ataques estadounidenses e israelíes.
“Vamos a hacer un acuerdo o vamos a terminar el trabajo. Y no será difícil terminar el trabajo”
, afirmó Trump ante periodistas en el Salón Oval de la Casa Blanca. El mandatario señaló que prefiere una solución negociada para evitar consecuencias para la población iraní:
“Prefiero hacer un acuerdo, porque no quiero afectar a 91 millones de personas”
.
El presidente estadounidense aseguró que su país conserva una capacidad militar significativa frente a Irán y mencionó posibles blancos estratégicos si las negociaciones no prosperan.
“Podemos derribar sus puentes en una hora, podemos eliminar su suministro de energía”
, sostuvo, al tiempo que destacó las dificultades económicas que enfrenta Teherán debido a las sanciones internacionales.

Las declaraciones se produjeron tras el fin de las conversaciones indirectas entre Washington y Teherán la semana pasada, que concluyeron sin avances públicos hacia un acuerdo definitivo. El diálogo había sido impulsado por una tregua de 60 días destinada a abrir espacio para una solución diplomática, luego de los ataques que desencadenaron el conflicto.
Desde Irán, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Mohammad Baqer Zolqadr, rechazó las advertencias de Trump y aseguró que las amenazas no tendrán el efecto deseado.
“Los iraníes no están familiarizados con el lenguaje de las amenazas. Así que hablen con el pueblo iraní con respeto, de lo contrario responderemos en otro idioma”
, afirmó, según declaraciones difundidas por medios estatales.
Tensiones internas en el régimen iraní
Mientras tanto, las calles de Teherán se llenaron con multitudes que asistieron al funeral de Ali Khamenei, fallecido en el marco del conflicto. Sin embargo, especialistas y figuras políticas advierten que la magnitud de la concurrencia no equivale necesariamente a respaldo popular al sistema teocrático.

“Si alguien interpreta esto como un plebiscito sobre la popularidad del régimen, la historia muestra que no es así. Los funerales en Irán trascienden el apoyo político”
, explicó Ali Ansari, profesor de historia moderna.
Entre los asistentes, algunos declararon acudir por motivos religiosos o por el deseo de presenciar un suceso histórico.
“Mi presencia no significa adhesión al gobierno. Ocurrió un evento importante en nuestro país y quise estar allí”
, relató Hamidreza, docente jubilado de 63 años.
La organización de los funerales también evidenció las fracturas internas del país. Mientras el Estado movilizó a su base más leal, persisten amplios sectores descontentos, principalmente por la situación económica.
“No fui a la ceremonia. Prefiero que se ocupen de los problemas de la gente. Sufrimos mucho”
, expresó Maryam, ama de casa de 33 años.
Las manifestaciones por el fallecimiento de Khamenei recuerdan a otras ocasiones de alta participación, como el sepelio de Qassem Soleimani en 2020, aunque en años recientes el descontento social ha derivado en protestas masivas y duras represiones.

“Irán enfrenta divisiones profundas. Asistir a un funeral nacional no resuelve las diferencias”
, reconoció un ex alto funcionario involucrado en los actos de homenaje.
Las tensiones políticas y la situación económica, agravadas por años de sanciones y la guerra reciente, continúan generando malestar social. Según testimonios recogidos durante los actos fúnebres, las ejecuciones y la represión de las protestas siguen marcando el pulso interno del país.
Fuente: Infobae