En una noche inolvidable en el Estadio Azteca, el mediocampista Jude Bellingham se convirtió en la figura del encuentro entre Inglaterra y México correspondiente a los octavos de final del Mundial 2026. El jugador del Real Madrid no solo brilló con dos goles, sino que también aprovechó para expresar su admiración por el equipo rival y su afición.
“Son increíbles, juegan con mucho corazón. Es un placer jugar aquí contra ellos”, declaró Bellingham en español frente a los medios en la zona mixta del estadio. Sus palabras, cargadas de sinceridad, resonaron entre los seguidores mexicanos que abarrotaron el recinto.
El inglés anotó un doblete relámpago: al minuto 36 y al 38, con apenas 98 segundos de diferencia, colocando a su selección 2-0 arriba en la primera mitad. Esa ráfaga ofensiva rompió la racha de 396 minutos que México llevaba sin recibir goles en el torneo. Para Bellingham, este fue su primer doblete con la camiseta de Inglaterra y sus goles número cuatro y cinco en la competición.

El marcador final fue 3-2. Harry Kane amplió la ventaja al minuto 60 mediante un penal, tras una falta de Raúl Rangel sobre Anthony Gordon. Ese tanto significó el sexto gol de Kane en el Mundial. Sin embargo, el propio delantero inglés provocó el descuento mexicano: una falta en el área sobre Brian Rodríguez que Raúl Jiménez convirtió desde los once pasos al minuto 69. Antes, Julián Quiñones había descontado para el Tri al minuto 42, pero México no logró igualar el marcador y quedó eliminado en octavos de final por tercera ocasión jugando en casa.
Bellingham habló en español
Antes de retirarse del Estadio Azteca, Bellingham se tomó un momento para contestar preguntas en español. Al ser consultado sobre el equipo mexicano, respondió con firmeza: “Increíbles, son increíbles”. Luego, destacó a un mediocampista del Tri en particular: “Ese medio centro corre mucho, muy fuerte”, refiriéndose a Erik Lira.
El jugador del Madrid también se rindió ante la atmósfera del estadio. “El ambiente era magnífico, los fanáticos de México increíbles también, los de Inglaterra. Fue una noche inolvidable”, comentó emocionado.

La velada comenzó con una hora de retraso debido a una tormenta eléctrica. Alrededor de 80,000 aficionados entonaron canciones de Los Ángeles Azules, Juan Gabriel y El Tri, mientras abucheaban los temas de Oasis, Blur y Queen que sonaban en los altavoces. Cada despeje del portero inglés Jordan Pickford era acompañado por el ya característico grito homofóbico. México, cabe recordar, nunca había perdido en sus diez participaciones mundialistas como local.
Bellingham admitió que México nunca fue un rival menor. “Fue un partido caótico, pero hay que darle mérito a México, estuvieron a otro nivel. Nunca los subestimamos ni un minuto, sabíamos que iban a ser exactamente tan buenos como pensábamos”, afirmó en inglés al término del encuentro.
Inglaterra, además, tuvo que jugar más de 45 minutos con un hombre menos debido a la expulsión de Jarell Quansah al minuto 54, tras una durísima entrada sobre Jesús Gallardo.
“Es la mejor noche de mi carrera con Inglaterra”
A sus 23 años y en su cuarto torneo importante con la selección inglesa, Bellingham calificó esta victoria como un punto de inflexión personal. “Es la mejor noche de mi carrera con Inglaterra. Simplemente increíble. Ahora mismo no puedo ponerlo en palabras”, aseguró. El contexto era significativo: Inglaterra había perdido las dos últimas finales de la Eurocopa y cayó ante Francia en cuartos de final del Mundial anterior.

El mediocampista también fue providencial en defensa. Cuando César Montes parecía empatar justo antes del descanso, Bellingham estiró la pierna para despejar el balón sobre la línea de gol.
Además, lanzó un mensaje contundente sobre el liderazgo del equipo. “Soy consciente de la responsabilidad y de la presión que cargo junto con todos los demás jugadores”, señaló. Y fue más directo: “No deberíamos esperar 40, 50, 60 minutos para darnos cuenta de que somos un muy buen equipo”.
El pitido final sonó pasadas las 4:00 am en Inglaterra, pero Bellingham hizo un llamado a los aficionados para que celebraran desde sus casas. “Niños, no vayan a la escuela. Padres, no vayan al trabajo. Disfruten el día. Estas noches no llegan seguido”, bromeó.
Por su parte, Harry Kane describió la noche con tres palabras: “Fue un partido loco”. Con la voz casi perdida por los festejos, el capitán inglés agregó: “Tuvimos que luchar y tuvimos que sacar algo de dentro. La ocasión, el equipo, todo en contra de nosotros, pero encontramos la manera”.
Los jugadores ingleses cerraron la jornada cantando “Wonderwall” de Oasis junto a su afición en uno de los fondos del estadio. Irónicamente, horas antes, los seguidores mexicanos habían abucheado los temas de la misma banda durante la previa.
Inglaterra ahora se prepara para enfrentar a Noruega el 11 de julio en Miami, con el objetivo de avanzar a las semifinales del Mundial 2026.
Fuente: Infobae