La reciente victoria de México frente a Ecuador dejó una sensación de alivio y júbilo en el entorno del estratega Javier Aguirre. El entrenador se mostró satisfecho no solo por el rendimiento de sus jugadores, sino también por la preparación de cara al próximo desafío contra Inglaterra.
En la rueda de prensa posterior al triunfo, el técnico analizó el desempeño futbolístico y destacó el esfuerzo de sus dirigidos, así como los factores que aseguraron el avance a la siguiente fase del Mundial 2026.
En un momento personal muy especial, luego de convertirse nuevamente en abuelo, Aguirre respondió con humor y total espontaneidad a la pregunta sobre qué le faltaba en ese instante: “Un whisky. Ahorita mismo, un whisky. No, cortito, con hielo, un Lagavulin. El único que me falta hoy. Y no tengo en la habitación, se me acabó. Ni modo. No le digas a nadie, güey”, declaró entre risas.
La ausencia del tradicional whisky no duró mucho. Uno de los patrocinadores del torneo escuchó las palabras de Aguirre y le hizo llegar una botella de Lagavulin, la reconocida marca escocesa de la que el entrenador es un ferviente seguidor.
“Ya le llegó el whisquito, va a estar más feliz el Vasco, no va a poder quejarse de nada, va a poder relajarse en las noches, disfrutarlo, yo sé que te ayuda a mantener la calma, a estar más tranquilito, te relaja y sobre todo que ahorita los decibeles están muy arriba”, informó el reportero Gibran Araige.
De esta manera, el técnico podrá continuar con su costumbre de degustar un whisky corto con hielo en los días de mayor tensión competitiva.

¿Cuánto cuesta el whisky Lagavulin que prefiere Javier Aguirre?
El Lagavulin es un whisky escocés con un perfil intenso y ahumado, muy valorado tanto por expertos como por aficionados exigentes.
En el mercado mexicano, el precio de la botella de Lagavulin 16 años oscila entre los 2,400 y 3,300 pesos, mientras que la versión de 8 años se sitúa entre los 2,000 y 2,500 pesos por 750 ml.
En Estados Unidos, el costo de la botella de 16 años ronda entre los 95 y 120 dólares, y una copa servida en establecimientos de lujo puede costar entre 25 y 40 dólares.
El propio Aguirre ha mencionado en entrevistas pasadas su preferencia por el Lagavulin 8 años, argumentando que “es el bueno” por su precio más accesible y su sabor robusto.
“Un whisky y a dormir”: la frase que Javier Aguirre repite desde Zaragoza
La conexión de Javier Aguirre con el whisky y la célebre frase que lo acompaña tiene antecedentes en su trayectoria.
Cuando dirigía al Real Zaragoza, el técnico popularizó la expresión “un whisky y a dormir” después de conseguir su primera victoria con el club aragonés en enero de 2011.

REUTERS/Javier Barbancho
Esta tradición de celebrar los triunfos con una copa corta de Lagavulin se ha mantenido a lo largo de los años, tanto en sus clubes de España como en sus etapas al frente de la Selección Mexicana.
En su paso por el Leganés y el Mallorca, Aguirre también confesó que la sencillez de un whisky tras la cena formaba parte de sus rituales para relajarse en los momentos de presión.
De cara al duelo contra Inglaterra, México se prepara para un reto de máxima exigencia. El pase a cuartos de final está en juego y el entorno del seleccionado reconoce la magnitud del rival.
Las menciones de Aguirre al whisky y su hábito de relajarse con una copa se han convertido en una anécdota recurrente, pero el enfoque del grupo está en el trabajo táctico y la preparación para enfrentar a uno de los equipos favoritos del torneo.
El cuerpo técnico y los jugadores encaran el compromiso conscientes del desafío, mientras el entrenador conserva la serenidad y sus pequeños rituales como parte de su método para afrontar la presión de la competencia internacional.
Fuente: Infobae