Personas que viven con VIH y están afiliadas al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) denuncian un nuevo desabastecimiento de medicamentos antirretrovirales en el Hospital Carlos Andrade Marín (HCAM), en Quito. Pacientes y organizaciones de apoyo alertan que la falta de tratamiento amenaza la adherencia médica y pone en riesgo la salud y la vida de quienes dependen de una medicación diaria e ininterrumpida.
Ricardo Buri, fundador y director del Grupo de Apoyo Positivo para personas y familiares de personas VIH positivas en Ecuador, aseguró que esta problemática no es nueva y que las alertas ya se habían reportado desde enero de este año. Según explicó, en ese momento las autoridades del hospital reconocieron fallas en la planificación para la compra y entrega de fármacos.
Pacientes reciben respuestas como “no hay”
Actualmente, el principal medicamento afectado es el TLD, un esquema que contiene tenofovir, lamivudina y dolutegravir. De acuerdo con Buri, alrededor del 80% de las personas con VIH en Ecuador utilizan este tratamiento.
Sin embargo, pacientes aseguran que al acudir a sus citas médicas o a farmacia reciben respuestas como “no hay” o que deben regresar en dos semanas, tres semanas o incluso 45 días después.
La interrupción del tratamiento puede tener consecuencias graves. Las personas con VIH deben tomar diariamente su medicación para mantener una carga viral indetectable y evitar que el virus vuelva a activarse.
Buri explicó que dejar de tomar las pastillas rompe la adherencia y puede provocar un deterioro del sistema inmunológico.
“Todas las personas que toman la medicación logran este estatus de indetectabilidad, pero al dejar de tomar la pastilla se rompe el tratamiento”, advirtió.
El Grupo de Apoyo Positivo ha recibido múltiples alertas en los últimos días. Hasta el cierre de la entrevista, la organización contabilizaba al menos 12 casos reportados por llamadas y mensajes de WhatsApp. Entre ellos, el de un hombre jubilado de 81 años que también se habría quedado sin acceso a su tratamiento.
Buri señaló que muchas personas no denuncian estas situaciones por miedo, desconocimiento o temor a represalias. Por ello, hizo un llamado a los pacientes a presentar reclamos formales tanto ante las autoridades del hospital como ante la Defensoría del Pueblo.
Además, recordó que existe una sentencia de la Corte Constitucional que obliga al IESS a garantizar la entrega oportuna de medicamentos antirretrovirales.
Pacientes buscan medicamentos fuera del país
Otra de las preocupaciones es el impacto económico que enfrenta la población afectada. Algunos pacientes han tenido que buscar medicamentos por cuenta propia o incluso considerar viajes a Colombia para intentar comprarlos.
Sin embargo, Buri relató el caso de un usuario que viajó hasta Ipiales y no logró conseguir el tratamiento porque la farmacia ya no lo tenía disponible.
El costo de los tratamientos puede variar dependiendo del esquema médico, pero algunos alcanzan entre 500 y 800 dólares mensuales, cifras imposibles de asumir para gran parte de la población.
La gerenta del hospital, en la mira
El activista Ricardo Buri responsabilizó directamente a la gerencia del Hospital Carlos Andrade Marín por la crisis de desabastecimiento y cuestionó la falta de respuestas oficiales frente a las denuncias de pacientes.
Según indicó, desde el IESS se habría informado informalmente que los medicamentos se encuentran retenidos en aduanas y que los trámites podrían tardar entre dos semanas y 45 días más. Sin embargo, insistió en que las personas afiliadas no deberían asumir las consecuencias de problemas administrativos o retrasos en compras públicas.
“A mí como usuario no me interesa dónde está el medicamento. Me interesa que nos entreguen la medicación”, reclamó.
Buri también contrastó esta situación con la atención brindada en hospitales del Ministerio de Salud Pública (MSP). Según afirmó, usuarios de ciudades como Quito, Guayaquil, Cuenca y Loja no han reportado problemas recientes de abastecimiento en la red pública estatal.
Crisis de medicamentos en el sistema de salud
La denuncia se suma a otras alertas sobre escasez de medicamentos en el sistema de salud ecuatoriano. Durante la entrevista, una oyente también reportó dificultades para acceder a medicamentos genéricos para otras enfermedades debido a retrasos en las entregas y altos costos de los productos comerciales.
Mientras tanto, pacientes y organizaciones insisten en que el acceso continuo a antirretrovirales no es opcional, sino una condición indispensable para preservar la vida y evitar nuevas complicaciones de salud.
Radio Pichincha
LV