Bolivia declara non grata a embajadora colombiana y la expulsa del país

En un giro drástico de las relaciones bilaterales, Bolivia ha decidido expulsar a la embajadora de Colombia, Elizabeth García, declarándola “persona non grata”. La medida, oficializada el 20 de mayo de 2026, responde a lo que el gobierno de Luis Arce califica como una injerencia directa del presidente colombiano, Gustavo Petro, en los asuntos internos del país altiplánico, específicamente en torno al proceso judicial que enfrenta el expresidente Evo Morales.

Según un comunicado oficial de la Cancillería boliviana, la decisión se sustenta en “la injerencia constante” del mandatario colombiano y en un supuesto respaldo a “un movimiento desestabilizador” que, desde la perspectiva del gobierno de La Paz, amenaza la democracia boliviana. La expulsión se produce un día después de que, el 19 de mayo, el gobierno boliviano rechazara de forma enérgica los comentarios de Petro sobre la crisis política que atraviesa el país.

En aquella declaración oficial, la Cancillería boliviana subrayó que las declaraciones del presidente Petro constituían una intervención indebida y puntualizó que “las diferencias políticas y judiciales deben resolverse únicamente dentro del marco constitucional boliviano”. El tono del comunicado fue firme, dejando claro que no se tolerarían pronunciamientos externos que pudieran avivar la tensión social.

El detonante inmediato de esta crisis diplomática fue una serie de mensajes publicados por Gustavo Petro en su cuenta de X. En ellos, el mandatario colombiano se refirió a las recientes protestas en Bolivia como “una insurrección popular” y las atribuyó a “la soberbia geopolítica”. Sus declaraciones provocaron un fuerte malestar en el Palacio Quemado, sede del gobierno boliviano.

“Latinoamérica y el Caribe deben ser escuchados por el mundo mirando de frente en paz, y hablando con franqueza”, escribió el presidente Petro, en un mensaje que fue interpretado por las autoridades bolivianas como un respaldo directo a los sectores opositores.

Consecuencias diplomáticas y panorama incierto

La expulsión de la embajadora García marca un punto álgido en la relación entre Bolivia y Colombia, dos países que históricamente han mantenido lazos cordiales. Analistas locales consideran que esta acción podría tener repercusiones en la agenda regional, especialmente en organismos como la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y la Organización de Estados Americanos (OEA).

Hasta el momento, la Cancillería colombiana no ha emitido una respuesta oficial a la medida, aunque se espera que en las próximas horas el gobierno de Gustavo Petro anuncie represalias diplomáticas. La situación sigue en desarrollo, con la comunidad internacional observando de cerca el desenlace de este conflicto entre dos gobiernos de orientación progresista.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
X