Durante el primer trimestre de este año, las autoridades en Panamá han registrado más de 140 quejas y han impuesto sanciones por un total de $17.800 contra aquellos establecimientos que no respetan los derechos de los jubilados. La Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) es la entidad encargada de velar por el cumplimiento de estas normativas.
Las principales faltas detectadas incluyen el cobro indebido de tasas de interés, que lidera la lista con 55 denuncias. Le siguen el incumplimiento del descuento del 25% en restaurantes, con 24 casos, y la ausencia de letreros informativos obligatorios, con 21 infracciones. En 17 ocasiones se reportó que directamente no se otorgó el descuento correspondiente.
La entidad también detectó irregularidades en préstamos personales y comerciales, así como descuentos no aplicados en transporte aéreo, franquicias de comida rápida, transporte público, farmacias y servicios médicos privados y técnicos.
En primera instancia, se impusieron 13 sanciones que suman $17.800,00. Las multas más elevadas están relacionadas con la tasa de interés, que ascienden a $11.200,00, y las irregularidades en préstamos personales y comerciales, que totalizan $5.600,00. Estos montos evidencian que las infracciones no solo afectan beneficios básicos, sino también compromisos financieros complejos.

El dinero recaudado por estas multas es depositado en la cuenta del Fondo Especial de Jubilados y Pensionados, según informó la entidad gubernamental. Aunque las sanciones representan un avance en la fiscalización, las autoridades reconocen que el problema persiste y que aún existen debilidades en el cumplimiento voluntario por parte de algunos agentes económicos.
Beneficios que la ley garantiza a los jubilados panameños
En Panamá, los jubilados tienen derecho a una serie de descuentos obligatorios establecidos por ley. Entre ellos destacan:
- 50% en cines, teatros, conciertos y eventos deportivos.
- 30% en autobuses interurbanos, trenes y transporte marítimo.
- 25% en pasajes aéreos nacionales e internacionales.
- 50% de lunes a jueves y 30% en fines de semana en hoteles, moteles y pensiones.
- 25% en restaurantes y 15% en comida rápida.
- 20% en consultas médicas y honorarios profesionales.
- 15% en servicios odontológicos, optometría y hospitalización.

Además de supervisar el cumplimiento de estos beneficios, la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia recordó a la ciudadanía que pueden reclamar por vicios ocultos en los productos. Se trata de defectos que no son visibles al momento de la compra, pero que con el tiempo afectan su uso, valor o funcionalidad.
Rolando Murgas, defensor de la Acodeco, explicó que estos casos no aplican cuando el daño ha sido previamente informado al consumidor y el producto se ofrece a un menor precio con descuento.
“En estos casos, al ser aceptada la condición por el consumidor, no estamos ante un vicio oculto reclamable”, precisó.
El funcionario detalló que los vicios ocultos suelen presentarse en bienes inmuebles, como viviendas o apartamentos. Entre los ejemplos más comunes mencionó fallas estructurales en cielorrasos de PVC o gypsum, que por una mala instalación pueden deformarse o colapsar con el tiempo.
“A veces, por abaratar costos, no se respetan las distancias adecuadas en la estructura, lo que provoca que el material se pandee o ceda posteriormente”, indicó.
Otro caso frecuente ocurre cuando las dimensiones reales de una propiedad no coinciden con lo ofertado. “Si usted compra un terreno de 200 metros cuadrados y al medirlo resulta que tiene 180, está perdiendo una cantidad importante de dinero. Lo mismo sucede con apartamentos o viviendas donde cada metro cuadrado tiene un alto valor”, advirtió el funcionario de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia.
Fuente: Infobae