Un intenso bombardeo nocturno sobre la ciudad de Odesa dejó graves daños en la escuela judía Or Avner y afectó severamente al orfanato cercano Mishpacha Ucrania. Afortunadamente, ningún menor ni trabajador de estas instituciones resultó herido tras el ataque.
Las explosiones, que sacudieron el sur de Ucrania, impactaron directamente sobre dos centros de la comunidad judía en esta estratégica urbe del mar Negro. La escuela quedó completamente inutilizable, mientras que el orfanato, donde residen 124 niños, sufrió daños materiales de consideración. Ambas entidades forman parte de la red de apoyo y educación que la comunidad judía mantiene en la zona, un pilar esencial para decenas de familias y menores en medio del conflicto armado.
Testimonios desde la zona afectada
El rabino Avraham Wolff, director de la institución, narró los instantes de pánico vividos. “Apenas habíamos conseguido cerrar la puerta cuando la enorme explosión sacudió toda la calle”, declaró.
Junto con Chaya Wolff, encargada de la red escolar local, detallaron que tras el bombardeo se activaron protocolos para no interrumpir la educación. Los estudiantes de secundaria ahora deben recibir clases en espacios improvisados: aulas temporales, pasillos y refugios, compartiendo el sitio con los más pequeños del orfanato.
La directora reconoció el complejo escenario operativo y emocional: “Es difícil, pero adaptaremos nuestra forma de funcionar”, afirmó con determinación.
Resiliencia de la red educativa judía
A pesar de la destrucción y los continuos ataques, la red educativa y de asistencia judía en Odesa ha mantenido activos sus servicios escolares, de ayuda social y de acogida a refugiados, incluso en plena guerra.
El rabino Wolff señaló que la experiencia acumulada y el respaldo de la comunidad son los cimientos sobre los cuales esperan reconstruir. Están convencidos de que podrán superar, una vez más, las consecuencias del conflicto.
Durante la madrugada, las fuerzas rusas atacaron con drones los puertos de la región de Odesa y del Danubio, causando daños en la infraestructura portuaria, según informó la Autoridad Portuaria de Ucrania.

“El enemigo vuelve a atacar la infraestructura portuaria de Ucrania. En la noche del 1 de mayo, Rusia llevó a cabo un nuevo ataque con drones contra los puertos del Danubio y de la Gran Odesa”, escribió la Autoridad Portuaria en un mensaje en Telegram.
En el mensaje se precisó que los ataques provocaron daños en la infraestructura portuaria y de almacenamiento, así como incendios localizados que fueron controlados rápidamente por el personal y los servicios de emergencia.
El reporte añade que no hubo personas heridas y que los puertos continúan operando con restricciones de seguridad.
Por su parte, la administración militar del distrito de Izmail, en la región de Odesa, informó de un ataque aéreo ruso contra la infraestructura portuaria del Danubio en el que no hubo víctimas.
El Servicio Estatal de Emergencias logró extinguir los incendios con rapidez, según el comunicado difundido en Telegram.
Mientras tanto, el jefe de la administración militar regional de Odesa, Oleg Kiper, reportó daños en la infraestructura portuaria y un ataque con drones contra infraestructura civil que dejó dos heridos y afectó a dos edificios residenciales de varios pisos.
De acuerdo con la Fuerza Aérea ucraniana, Rusia lanzó desde las 17:45 hora local del viernes un total de 210 drones de ataque de los tipos Shahed, Gerbera, Italma y otros. De estos, las defensas ucranianas lograron derribar o neutralizar 190 hasta las 08:00 horas del sábado, en operaciones desplegadas en el norte, sur y este del país.
Los drones —de los cuales aproximadamente 140 eran Shahed— fueron lanzados desde las direcciones rusas de Kursk, Shatálovo, Oriol, Mílerovo y Primorsko-Ajtarsk, además de desde Gvardíiske, en la península ucraniana de Crimea —anexionada por Rusia en 2014— y desde territorio ocupado de Donetsk, precisa el informe castrense.
La Fuerza Aérea ucraniana contabilizó impactos de veinte drones en catorce localizaciones distintas, así como la caída de fragmentos de aparatos derribados en diez puntos del territorio.
Fuente: Infobae