El Ministerio de Defensa de Libia ha comunicado oficialmente el inicio de las maniobras de auxilio y remolque para el ‘Arctic Metagaz’. Este buque metanero de bandera rusa permaneció semanas a la deriva en el Mar Mediterráneo, consecuencia directa de una ofensiva ejecutada con drones por parte de Kiev a inicios del mes de marzo.
Según detalló el despacho de Defensa, diversas unidades especializadas junto a un remolcador de alta capacidad arribaron a las proximidades de la costa de la ciudad de Zuara. En dicho punto, las fuerzas libias consiguieron asegurar los amarres de la embarcación de manera «segura» para coordinar su traslado definitivo, conforme a los reportes de la agencia estatal LANA.
La institución gubernamental subrayó su compromiso de mantener una vigilancia permanente sobre la evolución del incidente. El Ministerio aseguró que se están empleando todos los activos técnicos y humanos para gestionar esta crisis «con el máximo nivel de preparación y responsabilidad», priorizando en todo momento la integridad de las aguas territoriales del país africano.
Vigilancia ambiental y coordinación internacional
Por su parte, la Corporación Nacional de Petróleo de Libia incrementó sus protocolos de emergencia durante esta semana. El objetivo es mitigar cualquier posibilidad de derrame o filtración de la carga transportada por el tanque. Para las autoridades libias, «la conservación del medio marino es una prioridad máxima» ante la vulnerabilidad del ecosistema costero.
«Se ha activado una sala central de operaciones las 24 horas del día, incluyendo la Corporación Nacional de Petróleo, operadores de instalaciones marítimas, el Servicio de Puertos y Transporte Marítimo y la coordinación técnica de socios internacionales, incluyendo ENI Norte de África (empresa italiana)», precisó la entidad mediante un boletín oficial.
Anteriormente, la Dirección de Puertos y Yates de Transporte de Malta había lanzado una alerta marítima internacional. La advertencia indicaba que el buque, cuya carga presumiblemente consiste en gas natural licuado (GNL), se encontraba «fuera de control». La falta de capacidad de maniobra de la nave contravenía los estándares básicos de las leyes internacionales de navegación comercial.
Este escenario se desarrolló luego de que equipos de rescate de Malta evacuaran con éxito a los 30 tripulantes de nacionalidad rusa que operaban el navío. Cabe destacar que el ‘Arctic Metagaz’ es objeto de sanciones financieras impuestas por Estados Unidos y el Reino Unido, al ser identificado como un componente de la denominada ‘flota fantasma’ de Rusia tras el inicio de las hostilidades con Ucrania.
Finalmente, un bloque de nueve naciones europeas manifestó su profunda preocupación a la Comisión Europea mediante una misiva formal. En el texto, advertían que el deterioro estructural del buque ruso, vinculado a la peligrosidad de sus hidrocarburos, representa «un riesgo inminente y grave de un gran desastre ecológico en el corazón del espacio marítimo de la Unión».
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