La gobernabilidad del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) atraviesa una etapa crítica. Expertos advierten que la falta de autoridades en puestos estratégicos y un Consejo Directivo incompleto están impactando severamente la atención a los asegurados. Desde octubre, el sector de los afiliados carece de representación, y la reciente renuncia de Marco Maldonado a la Dirección General el pasado 5 de marzo ha dejado un vacío de mando irreversible.
A este escenario se suma el cuestionamiento de la Superintendencia de Bancos hacia el actual Director del Seguro de Salud, quien aparentemente no cumple con los requisitos para el cargo. Francisco Mora, exdirector de salud de la institución, señala que esta «desconexión administrativa» se traduce en errores de gestión técnica que derivan en un desabastecimiento crónico de medicamentos y fallas en la planificación de compras. Mientras la estructura institucional se debilita, los pacientes son quienes pagan el costo de una crisis que parece no tener una hoja de ruta clara para su solución.