La Organización de las Naciones Unidas hizo este viernes un llamamiento urgente a la «calma» ante la escalada de «violencia» entre Pakistán y Afganistán. Este pronunciamiento surge después de que el gobierno paquistaní declarara una «guerra abierta» contra el régimen talibán tras una serie de ataques afganos el pasado jueves, lo que motivó a Islamabad a ejecutar bombardeos contra la capital, Kabul, y otras ciudades estratégicas como Kandahar.
El relator especial de la ONU para Afganistán, Richard Bennett, se pronunció sobre la crisis enfatizando la necesidad de proteger a la población no combatiente.
«Una vez más, hago un llamamiento a la calma y al respeto del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, en particular la protección de los civiles, en las tensiones actuales entre Pakistán y Afganistán , que lamentablemente han desembocado en violencia»
, declaró Bennett, quien calificó de esencial una «desescalada inmediata».
Balance de la operación ‘Ira de la Verdad’
Por otro lado, el ministro de Información de Pakistán, Ataulá Tarar, informó este viernes que las acciones militares enmarcadas en la operación denominada ‘Ira de la Verdad’ han resultado en la muerte de más de 130 supuestos combatientes talibán. El funcionario añadió que «se estima que hay muchas más bajas en ataques contra objetivos militares en Kabul, Paktia y Kandahar».
En contraste, Zabihulá Muyahid, portavoz de los talibán, confirmó la ejecución de los bombardeos pero negó la existencia de bajas en sus filas. Previamente, las autoridades de Afganistán habían asegurado que su ofensiva del jueves causó la muerte de más de 50 militares paquistaníes en la zona de la Línea Durand, el límite fronterizo que se extiende por 2.640 kilómetros.
Antecedentes de la crisis diplomática
Este estallido de hostilidades se produce días después de que la administración de Afganistán denunciara ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas una serie de bombardeos previos realizados por Pakistán, alegando que dichas acciones provocaron la muerte de más de una decena de civiles.
Desde Islamabad, se argumentó que los ataques aéreos fueron dirigidos específicamente contra «campamentos y escondites terroristas» vinculados al grupo armado Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), conocidos como los talibán paquistaníes, así como a la organización yihadista Estado Islámico. Según el gobierno de Pakistán, esta operación es una respuesta directa a los atentados suicidas ocurridos recientemente en su territorio nacional.
Fuente: Fuente