El mandatario ucraniano, Volodimir Zelensky, dio luz verde a una “operación de influencia” con un plazo de 40 días que pretende presionar a Rusia para que acepte negociar la paz. La decisión se tomó tras un encuentro con el jefe del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), el general Yvhen Khmara.
Durante la reunión se evaluó el rendimiento de la unidad de operaciones especiales “Alfa”, los avances en el frente y el efecto de los ataques de largo alcance contra objetivos rusos, tanto en la retaguardia como en infraestructuras estratégicas.
“He aprobado una operación de influencia de 40 días por parte del Servicio contra el Estado agresor con el objetivo de obligarlo a poner fin a la guerra. También hemos debatido por separado los retos para la seguridad interna de Ucrania. ¡Estoy muy agradecido por la protección que nos brindan nuestro Estado y los ucranianos!”, declaró el presidente.
La iniciativa, impulsada desde la cúpula del Estado ucraniano, busca condicionar a Moscú mediante una estrategia continua, articulada desde los servicios de inteligencia, con miras a conseguir el cese del conflicto. Zelensky indicó que esta acción se da en un periodo en el que las fuerzas ucranianas han intensificado la presión sobre territorio ruso a través de ataques coordinados y el uso masivo de drones, enfocados en objetivos logísticos y energéticos esenciales para el aparato militar ruso.
El líder ucraniano destacó el desempeño constante de la unidad Alfa, que en los últimos meses se ha mantenido entre las más eficaces en la neutralización de personal y material enemigo. Asimismo, resaltó la labor del SBU en la protección de la seguridad interna, aunque evitó proporcionar detalles concretos sobre la nueva operación, que permanecerá en reserva.
Ataques estratégicos y cambio de tendencia
La “operación de influencia” se produce en un contexto en el que Ucrania reporta avances en el frente y anuncia la recuperación de territorios perdidos. Kiev sostiene que en mayo, por primera vez desde 2023, recuperó más superficie de la que cedió ante Rusia.

Este cambio en el teatro de operaciones va acompañado de una campaña sistemática de ataques de larga distancia contra infraestructuras energéticas rusas. Solo en los últimos días, Ucrania atribuyó a sus drones haber alcanzado depósitos de petróleo en la región de Krasnodar y haber impactado en dos refinerías ubicadas en la ciudad de Ufá. Según Zelensky, estos ataques generaron escasez de combustible en más de 60 regiones de Rusia, afectando el abastecimiento y la capacidad logística del enemigo.
El presidente ucraniano reiteró que el SBU se ha convertido en un actor central en la defensa nacional, y subrayó su capacidad de adaptación a las nuevas exigencias del conflicto. El uso de drones, tanto en el frente como en ataques de retaguardia, ha permitido aumentar la precisión y el alcance de las operaciones, debilitando la infraestructura rusa y favoreciendo la recuperación de posiciones tácticas.
Fuente: Infobae