Horas antes de que los representantes de Donald Trump tocaran suelo ruso para dar inicio a las negociaciones más relevantes desde el estallido del conflicto, las fuerzas rusas bombardearon los aeropuertos de Kiev y Borispol. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, calificó estos ataques como una provocación intencionada para entorpecer la diplomacia promovida por Estados Unidos.
Los bombardeos del sábado impactaron las dos principales terminales aéreas de la capital ucraniana: el Aeropuerto Internacional de Kiev (también denominado Igor Sikorski o Zhuliani) y el Aeropuerto Internacional de Borispol, situado aproximadamente a 30 kilómetros al este de la ciudad. Ambas instalaciones han permanecido cerradas al tráfico civil desde febrero de 2022, cuando Rusia lanzó su invasión a gran escala contra Ucrania.
“Durante la noche, se registraron ataques rusos de carácter demostrativo contra nuestros aeropuertos, en Kiev y en Borispol. Fueron deliberados, algo que no ocurría desde hacía bastante tiempo”, escribió Zelensky en su cuenta de la red social X. El mandatario vinculó directamente los bombardeos con la inminente visita de los emisarios estadounidenses, Steve Witkoff y Jared Kushner, quienes ese mismo sábado viajaban a Moscú para reunirse con el presidente ruso, Vladímir Putin, y cuya llegada a Kiev estaba prevista para el domingo 6 de septiembre.
“Está claro que estos ataques rusos contra los aeropuertos son una reacción a las conversaciones y a los preparativos ante la posibilidad de que la parte estadounidense utilice un avión para viajar a Ucrania y aterrizar en el aeropuerto de Kiev o en el de Borispol”, afirmó el mandatario ucraniano.
Ucrania suspendió sus bombardeos sobre Rusia
El ataque nocturno ocurrió en medio de una inusual contención por parte de Kiev. Un día antes, Zelensky había declarado una tregua aérea unilateral: Ucrania se comprometió a no ejecutar ataques contra territorio ruso durante el periodo necesario para que los enviados de Donald Trump pudieran trasladarse con seguridad entre Moscú y Kiev, y demandó una respuesta equivalente de Moscú. Dicha reciprocidad nunca se materializó.
Las fuerzas rusas emplearon nuevamente drones de origen iraní, denominados Shahids, en los bombardeos a los aeropuertos.
“Mientras Estados Unidos despliega diplomacia en Kiev, Rusia responde con Shahids ruso-iraníes”,
repudió el mandatario ucraniano.

A pesar de la provocación, el presidente ucraniano aseguró que Kiev no modificaría su postura negociadora.
“Por supuesto, no existen ni existirán amenazas contra la diplomacia por nuestra parte”,
enfatizó, y advirtió que Rusia tendrá que rendir cuentas por cualquier incidente que afecte a los enviados estadounidenses durante su estancia en la capital ucraniana.
Witkoff y Kushner aterrizaron en Moscú
A pesar de la escalada, un avión especial estadounidense aterrizó el sábado en el aeropuerto moscovita de Vnúkovo, llevando a bordo a Witkoff y Kushner, según confirmaron los controladores aéreos y la agencia Interfax. La nave ingresó al espacio aéreo ruso desde Finlandia, reportó la agencia TASS. Esta visita ocurrió menos de dos semanas después de que el director de la CIA, John Ratcliffe, viajara a Moscú por primera vez desde el inicio de la guerra.
Trump había declarado públicamente la finalidad del viaje:
“Llevan consigo una propuesta para poner fin a la guerra. Porque yo puse fin a ocho guerras”,
afirmó el mandatario estadounidense. El presidente consideró “muy probable” que se logren avances en las negociaciones, aunque desde el Kremlin el tono fue más reservado: voceros del gobierno ruso indicaron que “por el momento no existen condiciones concretas para parar la guerra” y redujeron las expectativas sobre el encuentro.

La reunión de este fin de semana representa la primera visita de Witkoff y Kushner a Ucrania desde que asumieron sus cargos como principales negociadores de la administración Trump, aunque previamente ya habían viajado a Moscú en varias ocasiones y recibido a representantes rusos en suelo estadounidense. Las negociaciones formales entre Kiev y Moscú se encuentran estancadas desde febrero pasado, cuando dio inicio la operación militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El jefe del Estado Mayor ucraniano, Kyrylo Budanov, admitió que, aunque las conversaciones intermediadas por Washington podrían reanudarse en septiembre, las condiciones para un alto el fuego difícilmente se concretarían antes de la primavera de 2027.
Frente a los bombardeos a los aeropuertos, Zelensky anticipó que Ucrania tomará represalias.
“Hemos tomado nota de este movimiento de Rusia y la próxima semana ajustaremos en consecuencia nuestras operaciones respecto al espacio aéreo ruso, que se ha vuelto peligroso debido a la presencia de nuestros drones y misiles en el cielo”,
manifestó. No obstante, el mandatario aseguró que el espacio aéreo ucraniano seguirá siendo seguro para el vuelo de los emisarios estadounidenses y reiteró que “Ucrania está interesada en acercar la paz”.
Por su lado, Putin expresó su disposición a recibir a los enviados de Trump, pero descartó por ahora la posibilidad de una cumbre tripartita entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos, a menos que sea para suscribir un acuerdo de paz definitivo. Ucrania mantiene su espacio aéreo vedado a la aviación civil desde el 24 de febrero de 2022, por lo que delegaciones, visitantes y ciudadanos se movilizan habitualmente por tierra o en tren a través de los países europeos vecinos.
Fuente: Infobae