Violencia en Praga: ultras invaden cancha y atacan a jugadores en el clásico checo

Derbi suspendido por la violencia de los ultras

El partido entre Slavia Praga y Sparta Praga, correspondiente al clásico de la capital checa, fue suspendido después de que una multitud de ultras locales invadiera el campo cuando faltaban menos de cuatro minutos para el final y el equipo local vencía 3-2. El encuentro estaba en tiempo añadido, con el Slavia a punto de asegurarse el título de liga, cuando un grupo numeroso de seguidores ingresó a la cancha llevando bengalas, petardos y bombas de humo. Esta suspensión interrumpió la celebración inminente y abrió la posibilidad de sanciones que podrían costarle el campeonato al club local.

En videos difundidos en redes sociales se observa la invasión, así como el ataque de algunos ultras contra la tribuna visitante, lanzando material pirotécnico. Otros agredieron a jugadores rivales. En la transmisión oficial se pudo ver cuando el arquero del Sparta, Jakub Surovcík, fue alcanzado por uno de estos objetos.

La seguridad privada y la policía no lograron contener la situación, lo que derivó en escenas de tensión y descontrol tanto en el césped como en las gradas.

Al día siguiente, el presidente del Slavia, Jaroslav Tvrdík, emitió un comunicado calificando lo ocurrido como “la peor vergüenza” en sus once años al frente del club y “el momento más difícil en la historia moderna del equipo”. Tvrdík enfatizó:

“Un grupo de personas –me niego a llamarlas aficionados– irrumpió en el terreno de juego, agredió a jugadores del Sparta Praga y lanzó pirotecnia al sector de los aficionados visitantes. Eso no es fútbol. Eso no es Slavia. Es una vergüenza que todos cargamos”.

El presidente aseguró que los valores del Slavia no son el odio ni la violencia y anunció el cierre inmediato de la Tribuna Norte, núcleo de los ultras del club, hasta que todos los responsables sean identificados y puestos a disposición judicial. Tvrdík afirmó que esta decisión se mantendrá aunque implique clausurar la grada durante toda la próxima temporada. Además, confirmó la expulsión disciplinaria de los jugadores Tomas Chory y David Doudera, integrantes del primer equipo, por su implicación en los incidentes.

En su mensaje, Tvrdík pidió disculpas al Sparta, especialmente a los jugadores agredidos, y extendió sus disculpas a los aficionados visitantes y al fútbol checo en general. El presidente del club capitalino aseguró que el Slavia colaborará “plenamente con la policía y los órganos disciplinarios”. Tvrdík fue enfático:

“Los autores identificados recibirán, conforme al Reglamento de Visitantes, una prohibición de por vida de acceso al Fortuna Arena. Slavia exigirá asimismo la indemnización íntegra de los daños, incluidas las sanciones que los órganos futbolísticos impongan al club”.

Los aficionados invadieron el campo de juego en medio de humo y bengalas rojas

El directivo subrayó que “ser líder significa en primer lugar asumir la responsabilidad con la mayor contundencia y sin paliativos, incluso cuando duele. Sobre todo cuando duele”. Tras la suspensión, la Liga Checa de Fútbol condenó los hechos y calificó de “totalmente inaceptable” la invasión y las agresiones sufridas por los jugadores del Sparta.

El enfrentamiento estaba a punto de sellar el campeonato para el Slavia, que lideraba la clasificación con 8 puntos de ventaja sobre el Sparta y solo restaban tres jornadas para la conclusión de la liga. Si finalmente se le da el partido por perdido al club local como resultado de la sanción disciplinaria, la ventaja del Slavia se reduciría a cinco puntos, lo que mantendría al Sparta con opciones matemáticas de obtener el título.

Fuente: Infobae

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