La imponente presencia del portaaviones nuclear USS Nimitz se hace sentir en aguas de Panamá, donde ha arribado como pieza central del simulacro multinacional denominado ‘Mares del Sur 2026’. Esta iniciativa busca consolidar los lazos de cooperación en materia de seguridad marítima y optimizar las estrategias contra el crimen transnacional, en un esfuerzo coordinado entre Estados Unidos, el país anfitrión y diversos cuerpos navales de la región.
La embarcación estadounidense, que navega junto al destructor USS Gridley, tiene previsto mantener su posición en la jurisdicción panameña hasta el próximo 2 de abril. Durante este periodo, liderará una serie de maniobras conjuntas en las que participan fuerzas de defensa de 10 naciones del continente americano.
Despliegue estratégico en el continente
Esta visita se enmarca en las actividades operativas del grupo de ataque del Nimitz como parte del despliegue Southern Seas 2026. La hoja de ruta de esta misión contempla paradas estratégicas en puertos de Brasil, Chile, Panamá y Jamaica, reafirmando la presencia estadounidense en zonas clave del hemisferio.
Actualmente, el portaaviones se encuentra fondeado en aguas abiertas, situándose a unos 45 minutos de distancia del puerto de cruceros de Amador, en el sector Pacífico. Las autoridades de Panamá han precisado que no existen planes para que el coloso naval realice un tránsito a través del Canal interoceánico durante su estadía en el área.
El despliegue cuenta con la colaboración activa de las armadas de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Perú, México, El Salvador, Guatemala y Uruguay. Desde el Comando Sur de los Estados Unidos se ratificó que esta representa la undécima edición de tales ejercicios, los cuales se mantienen vigentes desde el año 2007 con el fin de fortalecer la defensa regional y la capacidad de respuesta ante peligros comunes.

En una ceremonia oficial llevada a cabo en la terminal de cruceros de Amador, el contraalmirante estadounidense Norman Cassi resaltó el valor de la alianza con la nación centroamericana.
“Estamos en Panamá como huéspedes y también como socios de la seguridad. Esta visita es parte de nuestra cooperación para mejorar la seguridad y prosperidad en todo el continente americano”
, declaró el alto mando. Asimismo, Cassi fue enfático al señalar que
“sin un socio como Panamá, no podemos completar esta misión”
, poniendo de relieve la relevancia del país en el flujo comercial a nivel mundial.
Vínculos históricos y seguridad regional
Por su parte, el titular del Ministerio de Seguridad Pública panameño, Frank Ábrego, manifestó que
“la libertad solo puede existir donde hay seguridad”
. Para el ministro, el arribo del Nimitz
“no solo simboliza la cooperación entre dos naciones aliadas, sino que reafirma una relación histórica basada en la confianza, el respeto mutuo y un compromiso compartido con la paz, la seguridad y la estabilidad regional”
.
Es importante recordar que el Canal de Panamá se mantiene como un eje vital para la logística y la economía global, con aproximadamente el 70 % de la carga que transita por la vía vinculada directamente a Estados Unidos, su principal usuario. La infraestructura, que fue desarrollada por la nación norteamericana a principios del siglo XX, estuvo bajo su gestión hasta que fue transferida a manos panameñas a finales de 1999, marcando una alianza estratégica persistente.
Capacidades del grupo de ataque
El componente táctico que acompaña al USS Nimitz está integrado por el destructor USS Gridley, además del Ala Aérea Embarcada 17 y el Escuadrón de Destructores 9. El arsenal tecnológico y operativo incluye unidades de combate F-18, aeronaves EA-18G especializadas en guerra electrónica, helicópteros MH-60 y aviones de soporte logístico C-2, permitiendo la ejecución de misiones navales de alta complejidad.

El objetivo fundamental de Southern Seas 2026 es incrementar la interoperabilidad entre las fuerzas navales de Norteamérica, Centroamérica y Suramérica. De igual forma, se pretende robustecer la capacidad de reacción colectiva frente a desafíos que afectan la estabilidad regional, tales como el tráfico ilícito.
Aunque se ha proyectado que el USS Nimitz sea retirado del servicio activo en el año 2027, su intervención en estas maniobras actuales lo ratifica como un actor principal en la cooperación internacional. Voceros locales enfatizaron que su estadía
“no solo simboliza la cooperación entre dos naciones aliadas”
, sino que es un aporte directo a la paz y el desarrollo económico de todo el continente.
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