La delegación de la Unión Europea (UE) finalizó este jueves una visita estratégica a Bolivia, estableciendo progresos sustanciales en materia de preservación del medio ambiente, combate al narcotráfico y fomento de energías renovables. Asimismo, se ha trazado una ruta crítica para la cooperación mutua en la explotación de materiales esenciales y el litio.
Durante un encuentro con la prensa en la ciudad de La Paz, el director del Servicio Europeo de Acción Exterior para las Américas, Pelayo Castro, enfatizó los resultados positivos de la misión, los cuales, según sus palabras, generarán un beneficio real para la ciudadanía boliviana.
“Resultados tangibles”
Dentro de los compromisos financieros destaca el aporte de 11 millones de euros por parte de la UE. Estos recursos se destinarán a la conservación de ecosistemas, la mitigación del impacto del cambio climático y el apoyo a programas de cultivos alternativos a la hoja de coca.
En materia de seguridad, se ratificó un convenio valorado en 3 millones de euros firmado entre el Ministerio de Gobierno boliviano y la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc), con el fin de robustecer las acciones contra el tráfico de sustancias ilícitas. Simultáneamente, el bloque europeo y la cooperación técnica de Alemania inyectarán 9 millones de euros a un programa conjunto de energías limpias.
Pelayo Castro también anunció el inicio de un “diálogo estructurado” enfocado en optimizar el comercio y las inversiones. Entre las iniciativas más ambiciosas se incluye la edificación de plantas de energía solar en Oruro, proyecto que cuenta con el respaldo de Francia y el Banco Europeo de Inversiones mediante una inversión total de 187 millones de euros.

Impulso a la estrategia Global Gateway
Bajo el paraguas de la iniciativa Global Gateway, el alto funcionario remarcó la expansión de la asistencia técnica en pilares fundamentales como:
- Gobernanza y democracia
- Seguridad y justicia
- Materias primas y energía
- Financiación para la transición climática
El aprovechamiento del litio se perfila como el eje central de la agenda bilateral futura. La Unión Europea se encuentra analizando su participación en el proceso de industrialización del país, aportando tecnología de punta para integrar a la nación en las cadenas globales de valor.
La comitiva, integrada por 70 especialistas y delegados de 40 compañías, recorrió las instalaciones industriales de carbonato de litio y sales de potasio en Llipi, cerca del salar de Uyuni, considerado el mayor reservorio mundial de este recurso. El Equipo Europa, que inició su agenda el pasado lunes, busca dinamizar el flujo de capitales y consolidar el diálogo político de alto nivel.
Este acercamiento diplomático se enmarca en el giro de política exterior y comercial del mandatario Rodrigo Paz, quien asumió la presidencia en noviembre, poniendo fin a un ciclo de dos décadas liderado por corrientes socialistas en la nación sudamericana.
Históricamente, bajo las gestiones de Evo Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2025), el país priorizó alianzas con naciones como China, Rusia, Cuba y Venezuela. No obstante, la administración actual apuesta por una diversificación de sus vínculos, priorizando el fortalecimiento de la relación con la Unión Europea.
El pasado miércoles, los representantes europeos se desplazaron hasta el complejo de la empresa estatal Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) en la región andina de Potosí, con el objetivo de estudiar nuevos esquemas de cooperación y alianzas industriales.

El equipo de alto nivel fue liderado por Pelayo Castro, junto a Félix Fernández-Shaw, director de Asociaciones Internacionales de la Comisión Europea, y Jaume Segura, quien encabeza la delegación de la UE en Bolivia.
Por su parte, el viceministro de Energías Alternativas, Luis Osorio, señaló que el objetivo principal de estas visitas es que los socios internacionales comprendan el potencial de la nación:
“Que se vea el potencial real que existe en Bolivia para el desarrollo del litio y los recursos evaporíticos”
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