Las tensiones entre Unidad Popular y el alcalde de Latacunga, Fabricio Tinajero, escalaron hasta una ruptura formal. El movimiento político anunció su separación tras un proceso interno motivado por cuestionamientos ciudadanos relacionados con obras inconclusas y compromisos de campaña que, según señalan, no se han cumplido.
Desde la dirigencia provincial en Cotopaxi se reconoce que las críticas no solo provienen de la militancia, sino de organizaciones sociales, barrios y colectivos que respaldaron el proyecto político. Antony Pazmiño, director provincial del partido, explicó que estos sectores exigieron respuestas concretas frente a lo que consideran un distanciamiento del alcalde respecto a las demandas ciudadanas.
Pazmiño señaló que, ante estos reclamos, se promovió la presentación de propuestas desde la base social, con el objetivo de reencauzar la gestión municipal. En ese contexto, Unidad Popular decidió tomar medidas para que Tinajero rinda cuentas a quienes impulsaron su candidatura. La falta de respuestas, sumada a reiteradas ausencias en espacios de diálogo convocados por el movimiento, profundizó la crisis.
Proceso disciplinario por ruptura con el proyecto político
La decisión de separar al alcalde la confirmó el director nacional de Unidad Popular, Geovanny Atarihuana, quien indicó que se ejecutó tras un proceso disciplinario interno. Según explicó, se evaluaron tanto las posturas políticas como la gestión de Tinajero desde que asumió el cargo.
Atarihuana sostuvo que el alcalde se apartó del programa con el que fue electo, el cual prometía una administración abierta, transparente y cercana a la ciudadanía. A su criterio, la actual gestión refleja lo contrario:
- Proyectos sin concluir
- Promesas incumplidas
- Desconexión progresiva con la población.
Además, el dirigente cuestionó la falta de posicionamiento del alcalde frente a temas nacionales, en particular la reforma al Cootad aprobada en la Asamblea Nacional. Desde Unidad Popular se considera que esta normativa afecta a los gobiernos autónomos descentralizados al reducir recursos económicos.
Según Atarihuana, la reforma implicaría una disminución superior a los USD 1.000 millones a nivel nacional. En el caso de Latacunga, representaría un perjuicio cercano a los USD 10 millones destinados a obras sociales. Para el movimiento, la ausencia de un pronunciamiento claro por parte de Tinajero evidencia una postura distante de los intereses ciudadanos y de la línea política del partido.
Falta de diálogo y reconfiguración interna
Otro de los factores que incidieron en la ruptura fue la ausencia del alcalde en al menos dos reuniones a las que fue convocado por la dirigencia del movimiento, según indicó Atarihuana. Estas inasistencias fueron interpretadas como una falta de voluntad para sostener un diálogo político en medio de los cuestionamientos.
En paralelo a esta crisis, Unidad Popular avanza en su reorganización interna. El 25 de abril de 2026 se realizarán elecciones de directivas en la provincia de Cotopaxi. Mientras que el 6 de junio de 2026 está prevista la convención nacional del movimiento.
Radio Pichincha