El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) advirtió este martes que los menores de la región sudanesa de Darfur «vuelven a estar atrapados en una crisis catastrófica» dos décadas después del conflicto que azotó la zona. Ahora, la guerra desatada en abril de 2023 entre el Ejército sudanés y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) ha sumergido al país en una enorme emergencia humanitaria.
Según el informe ‘Darfur: 20 años después, la infancia sigue bajo amenaza’, la actual contienda ha reactivado la violencia a gran escala, los desplazamientos masivos, el hambre severa y las violaciones graves de los derechos infantiles en toda la región. UNICEF lamenta que esta crisis recibe «menos atención y ayuda internacional» que la guerra de hace veinte años, marcada por acusaciones de genocidio contra el entonces presidente Omar Hasán al Bashir.
El organismo detalla que, al igual que en 2005, se han incendiado viviendas, atacado mercados, dañado o destruido escuelas y centros de salud, y las familias han tenido que huir. Sin embargo, subraya que «hoy la magnitud de las necesidades es mayor y la indignación mundial es mucho más limitada», mientras los menores «soportan la carga más pesada del conflicto».
UNICEF recalca que muchos niños han perdido el acceso a la educación y la atención sanitaria, y cada vez más sufren desnutrición grave, enfermedades y violencia perpetrada por fuerzas o grupos armados. Millones han sido desplazados, incluso hacia países vecinos, especialmente al este de Chad, donde los servicios ya saturados enfrentan dificultades para atender a los nuevos refugiados.
El informe establece paralelismos con el de 2005 sobre Darfur, e incide en que las necesidades infantiles «han aumentado en escala y complejidad» en estas dos décadas, mientras la falta de financiación, las restricciones de acceso, la evolución de la guerra y la limitada atención internacional «están reduciendo drásticamente el alcance de la ayuda».
Catherine Russell, directora ejecutiva de UNICEF, señaló:
«Hace 20 años, el mundo se unió en la indignación ante el sufrimiento de la infancia en Darfur. Hoy, una nueva generación de niños y niñas está viviendo una violencia, un hambre y un terror horribles. No podemos permitir que la historia se repita. La infancia en Darfur necesita protección y acceso humanitario sostenido. Las partes en este conflicto deben poner fin a esta guerra brutal.»
MILES DE VIOLACIONES GRAVES
Desde el inicio de la guerra, la ONU ha verificado más de 5.700 violaciones graves de derechos contra la infancia en Sudán, afectando al menos a 5.100 niños, con más de 4.300 muertos o mutilados. UNICEF advierte que «la tendencia está empeorando»: en los primeros tres meses del año se registraron al menos 160 niños muertos y 85 heridos, un aumento significativo respecto al mismo período de 2025.
La violencia más extrema se concentra en El Fasher, capital de Darfur Norte, tomada por las RSF en octubre de 2025 tras un cerco de año y medio. Desde abril de 2024 se verificaron más de 1.500 violaciones graves, incluyendo la muerte y mutilación de más de 1.300 niños, violencia sexual, secuestros y reclutamiento. UNICEF afirma que estas cifras «casi con toda seguridad no reflejan la verdadera magnitud de los abusos».
El conflicto en El Fasher y otras zonas ha dejado a las familias sin acceso a alimentos, agua segura y atención sanitaria, obligando a muchas a huir hacia áreas ya superpobladas. A pesar de todo, UNICEF y sus socios continúan entregando ayuda, aunque los esfuerzos están «gravemente limitados» por la inseguridad, obstáculos burocráticos y falta de financiación.
UNICEF exige a las partes en conflicto que respeten el Derecho Internacional, protejan a los civiles, garanticen acceso humanitario seguro y sin trabas, y pongan fin a las violaciones graves de derechos infantiles. También pide a los donantes financiación flexible y plurianual para sostener programas vitales y apoyar a los niños desplazados en la región.
La guerra civil en Sudán estalló el 15 de abril de 2023 por discrepancias en la integración de las RSF en las Fuerzas Armadas, descarrilando la transición abierta tras el derrocamiento de Al Bashir en 2019. El conflicto ha provocado una de las mayores crisis humanitarias mundiales, con millones de desplazados y refugiados, y alarma por la propagación de enfermedades y daños a infraestructuras críticas.
Fuente: Infobae