En los últimos días, las fuerzas militares de Rusia y Ucrania han multiplicado sus ataques con vehículos aéreos no tripulados. Se registraron cerca de 1.500 drones disparados contra territorio bajo control de Kiev, mientras que 1.400 drones fueron lanzados sobre Moscú en la última semana, según informes oficiales.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, calificó esta ofensiva como una táctica rusa para “agotar a los ucranianos” y agotar los proyectiles de intercepción. En un video difundido en redes sociales, afirmó:
“Hay ataques con drones constantemente, muchos de ellos Shahed a reacción. Nuestros soldados derriban gran parte. Ha habido casi 1.500 drones de todo tipo solo en los últimos cuatro días, de los cuales unos 800 eran a reacción.”
Zelenski destacó que “lo más difícil es derribar los drones a reacción”. Explicó que los aviones de combate son actualmente los principales encargados de esa tarea y que trabajan para tener más interceptores disponibles.
Por su parte, el alcalde de Moscú, Sergei Sobianin, informó que entre el 22 y el 30 de agosto se dispararon 1.455 drones solo contra la región capitalina rusa. La mayoría fueron neutralizados por las defensas antiaéreas a gran distancia, y 50 fueron destruidos cuando se acercaban a la ciudad.
Zelenski también divulgó estadísticas mensuales que indican que en agosto las fuerzas rusas lanzaron cerca de 1.500 drones explosivos Shahed sobre territorio controlado por Ucrania, mientras que en agosto fueron 2.500.
El mandatario ucraniano mencionó que existen cuatro empresas fabricantes de drones de intercepción, de las cuales una tiene los modelos más eficaces. Instó al Ministerio de Defensa y a los militares a hacer lo necesario para contar con más oportunidades para derribar cada tipo de dron ruso.
En medio de este intenso cruce de drones, el asesor presidencial ucraniano Sergei Beskrestnov señaló que Rusia está lanzando los Shahed “casi directamente desde las fábricas”, ya que muchos aparatos tienen etiquetas de identificación muy cercanas a la fecha del impacto. Además, advirtió que empresas ucranianas han comenzado a recibir cartas anónimas de “dueños de Shahed” en las que piden pagos para evitar que sus negocios sean blanco de los drones rusos.
Fuente: Infobae