En una cita de alto nivel diplomático, el mandatario estadounidense Donald Trump recibirá este día a Tito Asfura en su club privado de Mar-a-Lago. El propósito central de este encuentro es consolidar y ampliar la alianza estratégica entre Estados Unidos y la nación de Honduras.
Este acercamiento ocurre tras un periodo de tensión política en el país centroamericano. La aspiración presidencial de Asfura enfrentó obstáculos significativos bajo el mando de Xiomara Castro. No obstante, un mensaje clave de Trump en su plataforma Truth Social resultó determinante para frenar las intenciones del oficialismo de alterar los resultados en favor de Salvador Nasralla.
En aquel momento crítico, el líder del partido republicano expresó públicamente su respaldo mediante el siguiente mensaje:
“La democracia está en tela de juicio en las próximas elecciones en el hermoso país de Honduras el 30 de noviembre. ¿Maduro y sus narcoterroristas tomarán el control de otro país como lo hicieron con Cuba, Nicaragua y Venezuela? Quien defiende la democracia y lucha contra Maduro es Tito Asfura, candidato presidencial del Partido Nacional”
La intervención política del expresidente tuvo un impacto directo en el proceso. Tras una etapa de escrutinio electoral sumamente complejo, la administración de Castro y el candidato Nasralla se vieron obligados a reconocer tácitamente su derrota en las urnas frente a la voluntad popular.
Con el liderazgo de Asfura, se anticipa una transformación radical en el tablero geopolítico regional. Esto representa un claro distanciamiento de la influencia de naciones como China, Rusia, Irán y Cuba, las cuales habían expandido su presencia diplomática y operativa durante el periodo de la administración Castro.
La nueva gestión hondureña se alinea con la visión de Washington, que identifica al régimen de Beijing como su adversario global prioritario. Para el gobierno de Tito Asfura, China es vista bajo una hipótesis de conflicto regional, lo que justifica este encuentro privado e histórico en territorio de Florida.
Definición de posturas ideológicas
Durante un intercambio de preguntas sobre su postura ante los regímenes de Venezuela, Cuba y Nicaragua, Asfura respondió contundentemente:
“Nuestra ideología respeta a la democracia, la inversión privada, la propiedad y los derechos humanos. No comparto nada con los tres regímenes que usted mencionó. Nuestro mayor socio comercial son los Estados Unidos, y yo buscaré hacer que esas relaciones sean más fuertes y más grandes cada día.”

En términos de seguridad nacional, el Pentágono mantiene una base aérea de carácter estratégico en Tegucigalpa. La política de Asfura apunta no solo a mantenerla, sino a prolongar la estancia de las tropas estadounidenses. Dicha instalación es fundamental para vigilar las maniobras de China en la región de Centroamérica.
Asimismo, existe un interés mutuo en reforzar el trabajo conjunto con la Casa Blanca para combatir el crimen organizado trasnacional. Un punto de preocupación específica es la posible presencia de células vinculadas a Hezbollah, que podrían financiarse mediante nexos con carteles del narcotráfico.
Por su parte, Trump ha impulsado una renovación de la histórica Doctrina Monroe de 1823 mediante su propia Estrategia de Seguridad Nacional. Mientras que la premisa original dictaba que “América es para los Americanos” frente a los imperios europeos, el nuevo enfoque es más específico ante las amenazas modernas.
Se ha definido lo que expertos llaman el Corolario Trump, una advertencia directa a potencias externas sobre sus pretensiones en el continente. Este mensaje apunta directamente a las actividades de China, país que sostiene una sólida alianza con Brasil y mantiene vínculos financieros con el régimen venezolano.
Tito Asfura ya ha dado pasos previos para coordinar estas políticas de seguridad. En su reciente paso por Washington D.C., mantuvo conversaciones detalladas con el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, analizando los alcances de la estrategia estadounidense.

Agenda económica y financiera
La gira del líder hondureño en los Estados Unidos no se limita a la seguridad; también abarca un fuerte componente económico. Su objetivo es facilitar el acceso de Honduras a créditos internacionales y atraer la inversión de corporaciones norteamericanas.
Respecto a la dependencia económica y el rol de los migrantes, Asfura destacó datos relevantes:
“La idea es mejorar nuestras finanzas, y la parte comercial ya que el sesenta por ciento de nuestra producción nacional son exportaciones hacia Estados Unidos. Tenemos que trabajar en conjunto con este país, ya que tenemos alrededor de dos millones de hondureños que con sus remesas sostienen el veintisiete por ciento del PIB de Honduras. Son unos héroes trabajando, manteniendo sus familias en Estados Unidos, y sus familias en Honduras”
Se prevé que, durante la reunión de hoy, ambos líderes revisen estos puntos clave de la agenda económica bilateral para fortalecer el intercambio comercial. El cónclave en Mar-a-Lago está programado para dar inicio a las 15:30, hora local de Miami.
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