Desde la capital estadounidense, en Washington, el mandatario Donald Trump ofreció un prolongado discurso de 108 minutos ante el Capitolio, donde reafirmó su visión sobre el ejercicio del poder. Durante su intervención, el presidente realizó una defensa férrea de su programa de administración, lanzó críticas directas contra la oposición parlamentaria y señaló a Irán como su principal adversario en el escenario internacional.
El evento se convirtió en una demostración de fuerza política orquestada por Trump, quien se situó en una ubicación central frente al vicepresidente J.D. Vance y al presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson. El líder republicano controló el ritmo de la sesión en el hemiciclo parlamentario con un guion que intercaló indicadores económicos con la presencia de figuras simbólicas.
Homenajes y visión de país
Entre los invitados especiales que acompañaron al presidente se encontraban los integrantes del equipo masculino de hockey sobre hielo, ganadores de la medalla de oro, así como la viuda de Charlie Kirk. En este contexto, el jefe de Estado combinó gestos de reconocimiento con advertencias políticas.
“Nuestra nación ha regresado, más grande, mejor, más rica y más fuerte que nunca”
Con estas palabras, Trump dio inicio a su informe sobre el Estado de la Unión, para luego sentenciar con firmeza: “Esta es la era dorada de Estados Unidos”. Bajo esta premisa, el mandatario validó sus políticas financieras, sus estrategias de control a la inmigración irregular y el rumbo de su política externa dirigida desde el Despacho Oval.
El presidente enfatizó la recuperación nacional con las siguientes palabras:
“Hoy, nuestra frontera está segura. Nuestro espíritu se ha recuperado. La inflación se desploma, los ingresos aumentan rápidamente. La economía, en pleno auge, avanza como nunca antes. Y nuestros enemigos están asustados. Los estadounidenses son respetados, de nuevo, quizás como nunca antes”
El ambiente en el recinto estuvo marcado por la división partidista: mientras los senadores y representantes del Partido Republicano manifestaban su apoyo con aplausos constantes, la bancada de los demócratas optó por el silencio y la inmovilidad absoluta.

Tensiones institucionales y aranceles
El tono optimista del discurso cambió cuando Trump se refirió a la Corte Suprema, institución que recientemente falló en contra de los aranceles recíprocos. Asimismo, arremetió contra los legisladores de la oposición que bloquean sus medidas de control migratorio.
Respecto a su política comercial, el republicano defendió su postura:
“Utilicé estos aranceles, recaudé cientos de miles de millones de dólares para lograr grandes acuerdos para nuestro país, tanto económicos como de seguridad nacional. Todo marchaba bien”
Sin embargo, mostró su descontento con el poder judicial al añadir: “Pero luego, hace apenas cuatro días, un desafortunado fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos acaba de llegar, un fallo muy desafortunado”.

Conflicto legislativo e incidente con Ilhan Omar
La disputa con el máximo tribunal se agravó al abordar la negativa de los demócratas a financiar al Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Esta resistencia surge tras el fallecimiento de Alex Pretti a finales de enero en Minneapolis. Ante esta situación, el presidente mantiene una postura rígida, exigiendo la aprobación de fondos para evitar el debilitamiento de los sistemas de seguridad fronteriza.
“Esta gente está loca”, exclamó Trump refiriéndose a los miembros del partido opositor. En ese instante, la representante por Minnesota, Ilhan Omar, interrumpió al mandatario gritando: “-¡Mataste a estadounidenses!-”.
La respuesta de Trump no se hizo esperar y, mirando hacia el sector donde se encontraba la legisladora, replicó: “Deberías avergonzarte”. Tras este intercambio, Omar y otros congresistas abandonaron el recinto, un acto que rompe con el protocolo tradicional de la historia política reciente en el país.

Geopolítica y el objetivo Irán
En el ámbito de las relaciones exteriores, el mandatario mencionó brevemente a naciones como México, Cuba y Venezuela, resaltando su intención de mediar en crisis globales. No obstante, el mensaje más contundente del Estado de la Unión fue dirigido directamente al líder religioso de Irán, Alí Khamenei.
“Prefiero resolver este problema por la vía diplomática. Pero una cosa es segura: jamás permitiré que el principal patrocinador del terrorismo del mundo, que lo es por mucho, tenga un arma nuclear. No puedo permitir que eso suceda”
Con este pronunciamiento, el presidente Trump consolidó su apoyo entre las filas republicanas y dejó claro que su enfoque estará puesto en las próximas elecciones de medio término, un proceso electoral que resultará determinante para el futuro de su administración y la agenda de los Estados Unidos.
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