El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este lunes que su gobierno y Teherán ya suscribieron un memorando de entendimiento que busca poner fin a las hostilidades en el Golfo y restablecer la navegación en el Estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético mundial que había permanecido bloqueada durante tres meses.
El mandatario republicano hizo el anuncio durante su llegada a Évian, Francia, donde participa en la cumbre del G7. Además, adelantó que el próximo viernes se llevará a cabo una ceremonia oficial en Ginebra para formalizar el acuerdo ante la comunidad internacional.
“El acuerdo ya está firmado y el estrecho ya está parcialmente abierto”, declaró Trump ante los medios. El bloqueo, vigente desde febrero, había interrumpido las exportaciones de petróleo y gas del Golfo Pérsico, provocando serias disrupciones en los mercados energéticos globales.
Ante la pregunta de los periodistas sobre cuándo se publicaría el texto del memorando, Trump respondió: “Probablemente bastante pronto. Diría que después del viernes… creo que en un futuro muy cercano”.
Por otro lado, el líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, exigió la divulgación íntegra del documento y un informe formal al Congreso. “El pueblo estadounidense merece detalles y total transparencia: ¿qué contiene exactamente este ‘entendimiento’?”, cuestionó en un comunicado. Schumer también preguntó si las tropas desplegadas en la zona continuarán en riesgo y criticó los resultados del conflicto: “¿Qué ganamos realmente con esta guerra de Trump?”.

Aunque el texto sigue sin hacerse público, fuentes de ambas delegaciones revelaron los ejes principales del acuerdo. El entendimiento contempla la reapertura del Estrecho de Ormuz y una extensión del cese al fuego por 60 días, período durante el cual las partes negociarán temas pendientes, incluido el futuro del programa nuclear iraní.
Funcionarios estadounidenses indicaron que los beneficios económicos previstos para Irán estarán condicionados a que Teherán garantice que no desarrollará armamento nuclear. Esta condición fue presentada como un requisito innegociable para mantener el entendimiento durante la fase de negociación.
Horas después del anuncio, Israel —que combatió junto a Estados Unidos desde febrero y no participó en las conversaciones que llevaron al acuerdo— atacó con un dron un vehículo en el sur del Líbano, donde opera contra Hezbollah, el movimiento aliado de Irán. Teherán sostiene que el memorando exige el cese total de hostilidades en ese frente, mientras que Israel respondió que mantiene su derecho a actuar militarmente.
En los mercados, el precio del petróleo cayó ante la perspectiva de una normalización del suministro desde el Golfo, mientras que las bolsas subieron y varios índices cerraron en máximos históricos.
Suiza pide “paciencia” ante el cronograma
El presidente de Suiza, Guy Parmelin, confirmó desde el aeropuerto de Ginebra que la ceremonia formal se realizará en esa ciudad, pero pidió cautela respecto al cronograma.

“Es más prudente hablar de este fin de semana que del viernes”, afirmó, al señalar que aún no se ha definido qué delegaciones asistirán ni el nivel de representación.
“Hay que tener paciencia para conocer los detalles. Se hará en Ginebra porque esta es la voluntad de las partes y del facilitador Pakistán”, explicó Parmelin en una conferencia de prensa. El mandatario recibió durante la jornada a los líderes del G7 que aterrizaron en Ginebra antes de trasladarse a Évian, a menos de 60 kilómetros de distancia.
Parmelin destacó que Suiza, Pakistán y Qatar trabajaron para acercar a las partes y encaminar una salida negociada al conflicto. Subrayó que la elección de Ginebra respondió, en parte, al rol que Suiza ejerce como “potencia protectora” en la relación entre Washington y Teherán desde 1980, función que le permite operar como canal diplomático entre dos países sin vínculos formales.
“Tenemos contacto con Irán. Nuestro asesor de seguridad nacional está en contacto con todas las partes”, confirmó Parmelin. Agregó que el domingo ambas partes formalizaron de manera digital el compromiso de detener las hostilidades, lo que convierte a la ceremonia del fin de semana en un acto de ratificación pública.
El presidente suizo también recordó que el 26 de febrero, dos días antes del inicio de los ataques, delegaciones de ambos países se reunieron en Ginebra en negociaciones indirectas que no lograron evitar el conflicto, aunque Irán y Qatar habían señalado que se alcanzaron “progresos significativos”.
Fuente: Infobae