El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfatizó durante la jornada del viernes que la nación no dejará en el olvido a las personas fallecidas en los ataques del 11 de septiembre de 2001, ejecutados por Al Qaeda. Esta conmemoración del 25 aniversario estuvo profundamente influenciada por el conflicto bélico que Washington mantiene contra Irán, conectando directamente la ofensiva en ese país asiático con la cruzada antiterrorista que emprendió Estados Unidos tras aquellos atentados.
“Hoy renovamos el juramento sagrado que hicimos por primera vez en su nombre hace un cuarto de siglo. Nunca, jamás, olvidaremos. Por eso luchamos hoy”
, declaró el mandatario en un discurso pronunciado en el Pentágono, donde tomó parte en los homenajes a los caídos del 11-S en esa institución.
Trump aseveró que Estados Unidos “no tiene otra elección” que combatir.
“Solo puede haber una cosa: la victoria”
, subrayó, aludiendo a que “la guerra contra el terror”, iniciada por el entonces presidente George W. Bush, continúa vigente en territorio iraní.
“Rendimos homenaje a nuestros primeros intervinientes y a las fuerzas del orden, y los queremos. Y rendimos homenaje a los miembros de las Fuerzas Armadas que están trabajando ahora mismo para garantizar que el principal patrocinador del terrorismo del mundo, la República Islámica de Irán, nunca, jamás, tenga un arma nuclear”
, argumentó, en clara referencia a la actual ofensiva estadounidense.
El líder trazó así un paralelismo, al señalar que, de manera similar a lo ocurrido el 11-S, “ahora mismo estamos aprendiendo de qué estamos hechos”, insistiendo en que los estadounidenses deben ser “fuertes e inteligentes”.
Reivindica la respuesta que se dio al 11-S
Desde la sede del Departamento de Defensa, el presidente estadounidense destacó que las víctimas del 11-S “jamás serán olvidadas” y elogió la respuesta unificada que ofreció el país frente al atentado terrorista que dejó casi 3.000 muertos en suelo norteamericano.
“Aquel día, todos éramos neoyorquinos, todos y cada uno de nosotros. Pero también éramos todos estadounidenses. Éramos una sola familia”
, afirmó, tras resaltar que el patriotismo surgió como reacción al ataque brutal de Al Qaeda.
“El enemigo podía destruir lo que las manos estadounidenses habían construido, pero no podía tocar la lucha, el fuego y el amor que había en nuestros grandes corazones estadounidenses”
, resumió.
Tras una ceremonia en la que se recordaron los nombres de los 184 militares fallecidos en el Pentágono, el inquilino de la Casa Blanca apuntó que las generaciones futuras observarán cómo respondió “una nación libre e inquebrantable ante el mal”, señalando que “ninguna época borrará de la memoria del tiempo” a los “héroes” de aquella jornada.
Hegseth: “La lucha contra el mal continúa ahora”
De igual manera, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, dedicó palabras para exaltar el coraje de los militares y civiles que enfrentaron el terrible ataque.
“Fue uno de los días más oscuros de la historia de Estados Unidos, pero el mal no tuvo la última palabra. Nunca la ha tenido y nunca la tendrá. 25 años después, Estados Unidos es más fuerte que nunca”
, sostuvo.
“Muchos estadounidenses desconocían la amenaza islamista a la que nos enfrentamos. Hace 25 años, a esta misma hora, ya no era así, porque la historia no había terminado. La lucha contra el mal continuó y continúa ahora”
, aseguró.
En este punto, y señalando que es el “precio de la libertad”, Hegseth vinculó la guerra contra el terror con la ofensiva lanzada contra Irán.
“Nuestros guerreros combaten una teocracia islámica que ha deseado nuestra muerte durante casi medio siglo, que vitoreó el 11-S, un régimen que ha patrocinado atentados terroristas contra los estadounidenses durante décadas, matando a miles de personas, incluidos nuestros compañeros de armas en Irak y Afganistán”
, afirmó en referencia a Teherán.
De esta forma, reivindicó la ofensiva insistiendo en que el Ejército de Estados Unidos “ha logrado matar a sus líderes, destruido su fuerza aérea y su Armada yace en el fondo del mar”.
“Sus defensas han desaparecido y seguimos enviando a los terroristas adonde pertenecen: al infierno; y a los petroleros, al fondo del océano, donde pertenecen”
, recalcó el jefe del Pentágono.
Hegseth incidió así en que Washington, mediante esta guerra, está garantizando que Irán “nunca tenga un arma nuclear”.
“La presión económica se intensifica cada día. Controlamos el estrecho. Terminaremos esta lucha”
, subrayó en una intervención plagada de referencias a la actual campaña militar.
Las conmemoraciones del 25 aniversario del 11-S estuvieron marcadas por eventos paralelos que se desarrollaron en Estados Unidos. Mientras Trump y la cúpula militar se hallaban en el Pentágono, la zona cero del ataque —donde se erguían las Torres Gemelas— vivió el tradicional homenaje al que acudieron todos los expresidentes vivos: Joe Biden, Barack Obama, George W. Bush y Bill Clinton, en una ceremonia muy austera en la que no tomaron la palabra.
Fuente: Infobae