El Comando Sur de Estados Unidos (Southcom) ha dado por terminada oficialmente su misión de asistencia en Venezuela, luego de un mes de labores tras los devastadores sismos del 24 de junio. El general Francis Donovan, jefe del Comando Sur, confirmó la salida del último contingente militar desplegado en el país, aunque advirtió que la cooperación estadounidense continuará durante la fase de reconstrucción.
“Los últimos miembros del equipo del Comando Sur partieron de Venezuela, lo que marca el fin del apoyo del Departamento de Defensa a las labores en el terreno por el terremoto”, escribió Donovan en un mensaje publicado en la red social X. El alto mando recalcó que el retiro de las tropas no significa un abandono de la ayuda: “Aunque nuestra presencia militar concluye, el pueblo estadounidense sigue estando al lado de Venezuela”.
La operación fue activada tras el doble terremoto de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudió el centro-norte del territorio venezolano, provocando una catástrofe sin precedentes en varias urbes. Durante estas semanas, la presencia militar estadounidense permitió reforzar las tareas de búsqueda y rescate, el traslado de suministros y la distribución de ayuda humanitaria en las zonas más castigadas.

Semanas atrás, el propio Donovan había detallado que la misión movilizó unos 2.000 rescatistas, además de aeronaves y embarcaciones militares utilizadas para transportar personal especializado, equipos de emergencia y asistencia destinada a la población.
Con la salida del componente castrense, la coordinación de la ayuda estadounidense pasará a concentrarse en los organismos civiles. Donovan explicó que continuará trabajando con el Departamento de Estado para impulsar el proceso de recuperación. “Nuestros socios del Departamento de Estado están trabajando en estrecha colaboración con organizaciones de ayuda con experiencia para respaldar la recuperación y reconstrucción a largo plazo de Venezuela”, afirmó.
Según cifras oficiales estadounidenses, el Departamento de Estado ha comprometido 310 millones de dólares para apoyar la atención de la emergencia, la recuperación de infraestructura y las necesidades de las comunidades afectadas.
La salida de las tropas ocurre en un momento en que Venezuela aún lidia con las secuelas del desastre. El balance oficial más reciente eleva a más de 5.500 el número de fallecidos como consecuencia de los dos fuertes sismos registrados con menos de un minuto de diferencia.

Un mes después de la tragedia, las labores de rescate y remoción de escombros siguen activas en algunos sectores, mientras miles de familias permanecen desplazadas por el colapso de edificios y viviendas.
Un minuto de silencio por las víctimas
El viernes, decenas de personas participaron en un homenaje realizado en Caraballeda, en el estado La Guaira, una de las zonas más golpeadas por el terremoto. A las 18:04, la hora exacta en la que comenzó la emergencia, familiares de las víctimas, rescatistas y vecinos guardaron un minuto de silencio frente a los restos de un complejo habitacional destruido.
“De verdad quiero que todos los familiares oren por esos que ya no están. Y nosotros, que aún tenemos familiares allí, queremos orar para que ya salgan”, expresó Anyel Andrade, una residente cuyos allegados permanecen desaparecidos entre los escombros.
La ceremonia se desarrolló junto a un altar improvisado con flores, velas, juguetes y fotografías recuperadas entre los restos de los edificios. Durante varios minutos, el ruido de la maquinaria utilizada para retirar concreto y acero dio paso a las oraciones de familiares y voluntarios.

“Somos un pueblo analfabeto en este sistema de sismos. Y esto nos agarró de muy sorpresa. Ni sabíamos para qué era la alarma. Igualmente no iba a dar tiempo”, señaló Andrade durante el acto religioso.
Mientras continúan los homenajes a las víctimas, también persisten las tareas de reconstrucción. En Caracas y otras ciudades afectadas se celebraron misas y vigilias para recordar a los fallecidos, mientras equipos de emergencia mantienen los trabajos en las zonas donde aún se busca recuperar cuerpos.
Fuente: Infobae