El abandono de mercancías en las terminales del país ha dejado de ser un simple trámite burocrático para convertirse en un severo cuello de botella que asfixia la competitividad comercial del Ecuador. Tras la reciente aprobación del proyecto de reformas al Código Orgánico de la Producción, Comercio e Inversiones (Copci) en la Asamblea Nacional, los principales actores de la cadena logística coinciden en la necesidad de liberar de forma inmediata miles de contenedores atrapados en litigios y desidias comerciales.
Las terminales portuarias operan al límite debido a la falta de espacio físico, una problemática que encarece toda la estructura de costos a nivel nacional, según representantes del sector privado y la autoridad aduanera, que ven en los nuevos cambios normativos la única vía para devolver la fluidez a los muelles.
Camae: Hay contenedores en abandono por más de 5 años
Desde la perspectiva operativa y del transporte internacional, el impacto financiero por la retención forzada de equipos globales es crítico. Andrés Padilla, presidente de la Cámara Marítima Ecuatoriana (Camae), describió la fuerte presión logística que experimenta el sector debido a los vacíos que arrastraba la legislación anterior.
“Actualmente, para el sector naviero y portuario, existe un alto costo logístico por el abandono de carga en contenedores. Esto implica ocupaciones y congestión de áreas portuarias, así como la falta de disponibilidad de contenedores para su posterior uso”, explicó Padilla.
El titular de Camae reveló que la parálisis de estas unidades de carga deteriora la eficiencia en los patios portuarios, restando capacidad para atender nuevos flujos comerciales: “Existe un gran número de contenedores en abandono por más de cinco años, sin soluciones a la vista, incurriendo en altos costos de almacenaje, demora y fletes perdidos. Confiamos en que con estas reformas se podrá agilizar la recuperación de las cargas y los contenedores en tiempos razonables”, manifestó.
Senae: Puertos deben mover comercio, no almacenar problemas legales
Por su parte, la autoridad de control aduanero defiende la urgencia de reconfigurar las reglas de juego en las zonas primarias. Sandro Castillo, director general del Servicio Nacional de Aduanas del Ecuador (Senae), enfatizó que la infraestructura portuaria del país no puede seguir funcionando como un archivo indefinido de mercancías con trabas judiciales.
“Es importante entender que los espacios logísticos deben estar al servicio del comercio exterior, no ocupados durante años por mercancías con problemas legales que solo generan pérdidas para todos los ecuatorianos”, puntualizó Castillo.
El director general de la aduana recordó que esta reforma, que fue impulsada por el propio Senae, se trabajó en estrecha coordinación con la Comisión de Desarrollo Económico del Legislativo y contó con el respaldo unánime de los operadores del comercio exterior: “Cada espacio recuperado es una oportunidad para mover más comercio, reduce costos y fortalece la economía del Ecuador”.
Por su parte, Giovanna Ávila, vocera de Contecon, administradora del Puerto Marítimo Simón Bolívar de Guayaquil, aseguró que la iniciativa cuenta con el apoyo de todos los operadores del comercio exterior.
Indicó que esta nueva reforma permitirá fortalecer la capacidad logística de los depósitos temporales y reforzar la competitividad en el comercio exterior del Ecuador.
El contexto de una problemática de $ 450 millones
Datos técnicos de la Asamblea exponen que anualmente más de 12.000 contenedores ingresan al régimen de abandono en el país, lo que representa mercancías estancadas valoradas en unos $ 450 millones. Peor aún, en los depósitos temporales y puertos existen bienes que han permanecido almacenados hasta por 18 años, obligando al Estado y a los operadores a asumir millonarios costos de administración, custodia y eventual destrucción, según el asambleísta Sergio Peña (antes de RC), proponente del informe del segundo debate.
Como solución secundaria a este escenario, la reforma al Copci —aprobada con 87 votos— redefine de manera estricta los plazos de decomiso y causales de abandono definitivo. Estos son algunos puntos principales:
Plazo de decomiso: Se aplicará a mercancías no reclamadas dentro de los 90 días posteriores a la notificación al Estado de procedencia, así como a cargas rezagadas en zona primaria de dueño desconocido.
Abandono definitivo por perfiles de riesgo: Si el sistema del Senae detecta observaciones sobre la naturaleza de una carga (sin presunción de delito), el administrador tendrá quince días hábiles para presentar justificativos; de lo contrario, la mercancía pasará a abandono definitivo.
Trámites simplificados: La reforma optimiza y fortalece los procesos de inventario, avalúo, peritaje, subasta y adjudicación con el fin de reducir drásticamente los tiempos de permanencia en las aduanas.
Tras la publicación y aprobación de la ley, el Ejecutivo dispone de un plazo de dos meses para expedir el reglamento correspondiente, tras lo cual el Senae adecuará de forma obligatoria sus manuales de procedimientos y plataformas informáticas para la aplicación definitiva de los nuevos controles. (I)
fuente el universo