La noche del 23 de diciembre asistió a una reunión de amigos en el Guasmo. Antes de llegar, le comentó a su esposa que sentía una pequeña molestia en la garganta. Ambos decidieron acudir al evento solo por un par de horas.
Al día siguiente, la molestia se convirtió en tos seca y dolor en el pecho. La cena de Nochebuena la pasó en cama, con fiebre y malestar general; solo se levantó a cenar. El 25, aunque habían bajado los síntomas, permaneció en casa encerrado en su cuarto y, cuando acudía a espacios comunes, usaba mascarilla.
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En las primeras horas de este 26 de diciembre llegó hasta el hospital Bicentenario para recibir atención médica. Le indicó al médico de turno que tenía tres días con síntomas, recibió un tratamiento y regresó a casa con permiso.
“Me dijeron que los síntomas dan para algo respiratorio viral. Que los primeros días estuve mal y, ahora que me hidrate y tome paracetamol, me va a pasar”, comentó.
Tras esa reunión a la que asistió supo que otras dos personas también presentaron síntomas respiratorios. Uno de ellos, incluso, fue positivo en COVID, relató el paciente.
El guayaquileño es uno de los casos que llegaron hasta el hospital de la red municipal luego de los festejos navideños. Lourdes Galarza acompañó a su madre a que reciba atención médica por una afección respiratoria.
La mañana del 24 se levantó con dolor intenso de garganta y la nariz congestionada. Todo ese día, incluyendo la cena con familiares, tuvo que usar mascarilla por los estornudos y la tos.
“En plena Nochebuena tuvo que meterse al baño un montón de veces para soplarse la nariz y cambiarse la mascarilla, porque la mojaba toda por los mocos. En mi familia la veían raro de lo que pasaba tosiendo. Hubo un momento de la noche que mejor se metió a mi cuarto y se quedó ahí. No quería que nadie se enferme y luego diga que fue por ella”, dijo Galarza.
Hasta los exteriores del hospital Bicentenario llegaron decenas de usuarios que buscaban atención, no solo por afecciones respiratorias. El uso de la mascarilla se observó en al menos una veintena de pacientes que llegaron hasta el establecimiento.
“Ya aquí vengo a ver qué mismo. Todos en mi familia cayeron enfermos después de una fiestita que hubo en mi casa. Yo fui el último, pero me tumbó. Vine al médico a que me digan qué tomarme porque, como dicen que anda esa otra gripe, mejor prevenir”, dijo una usuaria.
Estadísticas clave y virus predominantes
Durante 2025, la red de salud municipal —que incluye al Bicentenario— ha atendido a 108.985 pacientes con diagnósticos de enfermedades respiratorias.
Entre los agentes más frecuentes están la influenza A y B, el virus sincitial respiratorio, metapneumovirus, adenovirus y SARS-CoV-2 (COVID-19).
El virus sincitial respiratorio abarca un poco más del 40 %. Junto con la influenza y el COVID abarcan entre el 90 % y el 95 % de todos los casos que llevaron a los pacientes a estar en una situación de internarse ya sea en sala general o terapia intensiva, explica el doctor Andrés Díaz Armas, médico infectólogo y subdirector de Salud Municipal.
Prevención y recomendaciones médicas
Desde el Municipio se recordó que la circulación de virus respiratorios responde a un comportamiento estacional habitual en la región Costa y en la ciudad, sobre todo antes de las fiestas de Fin de Año.
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Por ello, se recomienda a la ciudadanía mantener medidas de prevención y acudir al centro de salud más cercano si la fiebre persiste, hay dificultad para respirar y signos de deshidratación.
Entre los síntomas que se pueden presentar por estas afecciones están la fiebre súbita, malestar general, congestión nasal y dolor de garganta.
Díaz Armas recalcó la importancia de no automedicarse, sobre todo debido al inicio de la temporada de dengue, ya que estos medicamentos pueden agravar la enfermedad.
Fuente: El universo