Testimonio de Manuel Tique: 17 meses cautivo en prisiones venezolanas

La reciente libertad de Manuel Alejandro Tique, concretada el pasado 9 de febrero de 2026, ha reavivado el debate sobre la vulnerabilidad de los ciudadanos colombianos en territorio venezolano. Tique, un trabajador de ayuda humanitaria, permaneció privado de su libertad durante diecisiete meses, convirtiéndose en el rostro de una crisis que afecta a por lo menos veinte connacionales que aún permanecen bajo custodia en condiciones críticas.

La exigencia de libertad no disminuye y se enfoca en una demanda directa hacia las administraciones de ambos países para garantizar el retorno de todos los colombianos detenidos. Tique relató que su llegada a Venezuela tenía un propósito exclusivamente profesional vinculado al Consejo Danés para Refugiados, donde planeaba realizar capacitaciones durante una semana. Sin embargo, su itinerario fue interrumpido abruptamente por la DGCIM (Dirección General de Contrainteligencia Militar).

Detención arbitraria y traslado a El Rodeo

Según el testimonio del trabajador humanitario, los agentes lo retuvieron inicialmente bajo el pretexto de una entrevista adicional. No obstante, el procedimiento terminó en su traslado hacia Caracas y, posteriormente, a la cuestionada cárcel de El Rodeo. En dicho centro de reclusión, Tique convivió con una población de extranjeros considerable, señalando que en su momento quedaban unos veinte colombianos de un grupo original que superaba las treinta y cinco personas.

Sobre el entorno en el que sobrevivió, el colombiano describió un escenario de precariedad extrema en una instalación de máxima seguridad. El espacio de confinamiento se reducía a cuatro por dos metros cuadrados, equipado apenas con un camastro de cemento y una letrina contigua. El afectado hizo énfasis en la insalubridad y el confinamiento absoluto.

“las condiciones, te imaginarás, es una cárcel de máxima seguridad. Tenemos ahora apenas cuatro por dos metros cuadrados, un camarote de cemento, tienes la letrina al lado, los olores de los desechos, estás totalmente encerrado, aislado e incomunicado”

En la única ocasión en que pudo comunicarse con él, Diana Tique asegura que la conversación finalizó con una revelación directa de su paradero - crédito captura de pantalla Los Informantes

El aislamiento fue una constante durante sus diecisiete meses de encierro. Tique denunció que la incomunicación era total y que solo después de transcurridos tres meses de su ingreso pudo acceder a un patio por un periodo de apenas veinte minutos.

Acusaciones de terrorismo y falta de debido proceso

Respecto a los señalamientos del oficialismo venezolano que lo vinculaban con grupos paramilitares, el colombiano aclaró que jamás recibió una notificación oficial sobre dichas pruebas. No fue sino hasta el 16 de diciembre del 2024 que se llevó a cabo una audiencia preliminar, donde ya se habían vulnerado sus derechos fundamentales. En dicha instancia, se le formularon cargos por terrorismo, conspiración, asociación para delinquir y financiamiento al terrorismo.

Pese a la gravedad de las acusaciones, su salida se produjo de forma inesperada y sin explicaciones jurídicas detalladas. Tique recibió una boleta de excarcelación y abandonó el recinto penitenciario en compañía de tres ciudadanos venezolanos.

¡Manuel Alejandro Tique ha sido liberado! Nos alegra compartir esta noticia. Después de 17 meses de detención en Venezuela, Alejandro, un trabajador humanitario del Consejo Danés para los Refugiados, está en su país, Colombia - crédito @drc_lac/X

La situación ha movilizado a familiares de otros detenidos. Lorena Espitia, hermana de otro colombiano que sigue en prisión, hizo un llamado urgente al Gobierno de Colombia para que no desampare a sus ciudadanos. Espitia rechazó los cargos contra su familiar, asegurando que se trata de un campesino de Umbita, Boyacá, dedicado exclusivamente a las labores del agro.

“expresar y exigir al Gobierno de Colombia que nos ayuden, que no nos abandonen. Necesitamos de su apoyo para que luchen por la libertad de sus connacionales. Es un año y medio en el que seguimos sin respuestas. El día de hoy, lo que pedimos es libertad inmediata, al Gobierno de Venezuela también”

Familiares de colombianos presos en Venezuela claman al Gobierno intervenciónpara su liberación - crédito Miguel Gutiérrez/EFE

Un complejo retorno a la cotidianidad

Actualmente, Manuel Alejandro Tique enfrenta el desafío de reintegrarse a su vida normal tras el trauma del encarcelamiento. El trabajador humanitario confesó que se encuentra en una etapa de actualización y ajuste laboral, intentando asimilar nuevamente la realidad después de haber estado desconectado del mundo exterior por casi un año y medio.

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