Tendencias inmobiliarias 2026: cómo evolucionan Quito, Guayaquil y Cuenca

El mercado inmobiliario ecuatoriano atraviesa un momento de ajuste y redefinición, impulsado por cambios demográficos, nuevas dinámicas laborales y una mayor racionalidad en la toma de decisiones de compra. Quito, Guayaquil y Cuenca —las tres ciudades con mayor actividad inmobiliaria del país— muestran comportamientos diferenciados, pero también patrones comunes
que marcan las tendencias del sector en 2026.

En Quito, la demanda continúa concentrándose en zonas consolidadas del centronorte y los valles, donde los compradores priorizan la conectividad, la cercanía a servicios y la posibilidad de contar con espacios que se adapten a esquemas híbridos de trabajo.

Guayaquil, por su parte, presenta una dinámica marcada por la relación entre ubicación y rentabilidad. La demanda se orienta tanto a compradores finales como
a inversionistas que buscan propiedades con potencial de alquiler, especialmente en sectores estratégicos del norte y la vía a la costa. En esta ciudad, Plusvalía ha
identificado un aumento del 18% en la demanda de casas y departamentos en comparación hace un año. La vivienda se mezcla con comercios y servicios en un mismo entorno. Este tipo de crecimiento responde a un comprador que valora la eficiencia, la seguridad y la posibilidad de reducir tiempos de desplazamiento en su día a día.

Cuenca mantiene un perfil distinto, pero igualmente relevante dentro del mapa inmobiliario nacional. La ciudad destaca por una demanda más estable y planificada, donde el comprador prioriza calidad de vida, diseño arquitectónico y entornos tranquilos. En los últimos meses, Plusvalía ha observado un creciente interés por viviendas, de diciembre a enero subieron un 53% mientras que en los últimos doce meses, el aumento fue del 62%. Las parejas jóvenes y compradores de mediana edad son los principales interesados en buscar establecerse a largo
plazo, así como por parte de ecuatorianos retornados y extranjeros atraídos por el estilo de vida que ofrece la ciudad.

“Hoy vemos compradores más informados, que comparan ciudades, barrios y tipologías antes de tomar una decisión. Ya no se trata solo del precio por metro cuadrado, sino de cómo esa vivienda se ajusta a una etapa específica de la vida”, señala Lucciano Barredo, gerente de marketing de Plusvalía.

De cara a 2026, la plataforma prevé que estas tendencias se consoliden, con una demanda cada vez más segmentada por estilo de vida, composición familiar y capacidad de inversión. Quito, Guayaquil y Cuenca seguirán liderando la actividad inmobiliaria, pero lo harán bajo una lógica distinta: menos impulsiva, más analítica
y profundamente conectada con la forma en que hoy se vive, se trabaja y se proyecta el futuro en el Ecuador.

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