El máximo responsable de la diplomacia taiwanesa, Lin Chia-lung, ha señalado de forma contundente a China como el peligro real para la estabilidad de su nación. Durante su intervención, el ministro acusó a las autoridades de Beijing de actuar con hipocresía al intentar posicionarse como defensores de los lineamientos de paz establecidos por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Estas declaraciones surgen como una réplica directa a las palabras de Wang Yi, el diplomático de mayor rango del régimen chino, emitidas en el marco de la reciente Conferencia de Seguridad de Múnich.
Disputa por la soberanía y el derecho de autodeterminación
Mientras el gobierno chino insiste en considerar a Taiwán como una provincia bajo su jurisdicción, la administración en Taipéi rechaza categóricamente esta visión. Sostienen que el destino de la isla reside exclusivamente en la voluntad de la ciudadanía taiwanesa. Durante la cita internacional, Wang Yi lanzó advertencias dirigidas a Estados Unidos por supuestos intentos de fragmentar a China utilizando a Taiwán, al tiempo que criticó a Japón por el aumento de tensiones y defendió su interpretación de la Carta de la ONU.
Ante esto, Lin Chia-lung fue enfático al declarar que
“ya sea desde la perspectiva de los hechos históricos, la realidad objetiva o el derecho internacional, la soberanía de Taiwán nunca ha pertenecido a la República Popular China”
. El canciller cuestionó que el representante chino presuma de proteger los estatutos de la ONU mientras responsabiliza a terceros por la inestabilidad en la región.
El ministro taiwanés subrayó que las acciones recientes contradicen el discurso oficial de paz:
“De hecho, China llevó a cabo recientemente provocaciones militares en las zonas circundantes y ha violado reiterada y abiertamente los principios de la Carta de las Naciones Unidas sobre la abstención del uso o la amenaza de la fuerza”
, afirmó Lin. Según el funcionario, esto evidencia una “mentalidad hegemónica” donde los hechos no respaldan las palabras.

Por su parte, el canciller chino Wang Yi alertó sobre la posibilidad de un enfrentamiento frontal con Estados Unidos si la administración de Washington continúa respaldando lo que calificó como movimientos separatistas. En Múnich, el funcionario reiteró que la política de una sola China es un eje innegociable de su política exterior.
Wang manifestó su profunda preocupación por la posibilidad de que EE.UU.
“instigue y conspire para dividir China a través de Taiwán, cruzando la línea roja de China”
. El diplomático aseguró que el liderazgo de Xi Jinping mantiene un compromiso firme con la reunificación nacional y no permitirá que la isla sea empleada como un mecanismo de presión externa.
“Esperamos que Estados Unidos escoja un enfoque positivo y pragmático, pero también estamos preparados para responder ante diversos riesgos”
, sentenció el representante de Beijing.
Asimismo, Wang recordó que Estados Unidos figura como el mayor suministrador de armamento para Taiwán, sugiriendo que las autoridades de la isla dependen críticamente de dicho apoyo militar ante cualquier incremento en las hostilidades.

Contexto militar y raíces históricas del conflicto
La situación en el terreno sigue siendo tensa, con el Ejército Popular de Liberación realizando maniobras diarias cerca del territorio taiwanés. Cabe recordar que en diciembre pasado se registraron ejercicios de gran escala. Es importante notar que, pese a la relevancia del tema, los altos mandos de Taiwán, incluyendo a Lin, no recibieron invitación formal para asistir a la cumbre de seguridad en Alemania.
La controversia histórica también fue parte del debate. Beijing argumenta que Taiwán fue reintegrada a su soberanía por parte de Japón tras concluir la Segunda Guerra Mundial en 1945, por lo que cualquier cuestionamiento sería un ataque al orden global de posguerra. En contraste, Taipéi aclara que la isla fue entregada a la República de China, entidad que ya existía, y no a la República Popular China, la cual se fundó años después, invalidando así los reclamos de derecho de propiedad de Beijing.
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