La selección de Suiza consiguió su primer triunfo en el Mundial 2026 al derrotar con contundencia a Bosnia. Los helvéticos sabían que únicamente una victoria les daría tranquilidad y los colocaba en los primeros puestos del grupo. Con esa determinación encararon el encuentro, dejando claras sus intenciones desde los primeros minutos. Dan Ndoye y Breel Embolo se convirtieron en un martirio constante para la defensa rival. Sin embargo, fue Manzambi quien rompió el cero en la segunda mitad, Vargas selló el duelo con un segundo tanto, y el propio Manzambi volvió a aparecer para poner la guinda. Ermin Mahmic maquilló el marcador, pero la fiesta suiza no había terminado: Granit Xhaka anotó el cuarto desde el punto penal.
Una vez más, Suiza se presentaba en una Copa del Mundo con el mismo objetivo que arrastra desde hace más de siete décadas. Los temidos octavos de final se le atragantan al equipo desde 1954, cuando lograron llegar a cuartos en la edición que ellos mismos organizaron. Ahora buscan poner fin a esa maldición. El primer partido no fue lo suficientemente satisfactorio para esa misión, ya que empataron contra Qatar. El siguiente rival, Bosnia, llegaba como un hueso duro de roer, pues también necesitaba los tres puntos tras un empate en su debut ante Canadá.
Desde los primeros compases, quedó claro cuál de los dos equipos llevaría la voz cantante. Suiza tomó la ventaja en la posesión y generó las ocasiones más claras, mientras su rival se replegaba buscando el contragolpe. Los bosnios también tuvieron alguna oportunidad, pero apenas se contaron con los dedos de una mano. No lograron encontrar su ritmo en un partido dominado por los suizos.
Ndoye y Embolo lideraron los ataques suizos. El jugador del Nottingham Forest por la banda, y el del Stade Rennes por el centro. Se adueñaron del área y se convirtieron en la peor pesadilla de la defensa bosnia y del portero Vasilj. El balón, sin embargo, se resistía a entrar, a pesar de que no faltaron ocasiones. Los instantes finales de la primera mitad trajeron cierta calma a un duelo frenético para los suizos. Solo querían que llegara el descanso. Y llegó.
El segundo tiempo desató a Suiza
Con la reanudación, la dinámica se mantuvo: dominio suizo en todos los aspectos: posesión, ocasiones y, minutos después, goles, aunque se hicieron esperar. Ambos equipos movieron los banquillos en busca de un cambio que mejorara su situación. Fue Suiza quien ganó esa primera batalla. La entrada al campo de Manzambi revolucionó el partido. Ingresó a los 71 minutos, y tan solo tres minutos después batió a Vasilj para abrir el marcador y adelantar a los suyos.
A partir de ahí, empezó la fiesta. Diez minutos más tarde, Vargas hizo el segundo tras haber comenzado también desde el banquillo. Ya en el tiempo añadido, Manzambi volvió a aparecer para anotar el tercero. Bosnia, que no bajó los brazos, maquilló el resultado con un solitario gol de Mahmic. Pero la celebración de Suiza todavía no había terminado: sobre el pitido final, tras señalarse un penal en los segundos de descuento, Xhaka transformó el disparo desde los once metros para poner la guinda al partido. Final del encuentro y tres puntos para Suiza, que empieza a dibujar su clasificación a la siguiente ronda.
Fuente: Infobae