El condado de Mendocino, en la zona rural del norte de California, experimentó el miércoles 24 de junio el terremoto más potente registrado en la región desde 1940. El movimiento telúrico, de magnitud 5.6, ocurrió a las 8:10 a.m. (hora del Pacífico). Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el epicentro se localizó aproximadamente 12 kilómetros al noroeste de Willits, con un hipocentro a 8 kilómetros de profundidad.
Las sacudidas se percibieron en un área extensa que abarcó la localidad costera de Fort Bragg, situada unos 80 kilómetros al oeste. La reconocida sismóloga californiana Lucy Jones señaló a AP que este sismo representa el más fuerte en casi nueve décadas en una zona que no se encuentra sobre una falla geológica de gran tamaño.
“El área no carece de terremotos, pero suelen ser más pequeños que este”, declaró Jones.
La región, conformada por pequeñas comunidades agrícolas ubicadas a 225 kilómetros al noreste de San Francisco, no estaba habituada a movimientos sísmicos de esta envergadura.
Cortes de luz, heridos y carreteras bloqueadas
Los efectos inmediatos fueron contundentes. Más de 6.000 hogares en seis localidades próximas al epicentro quedaron sin suministro eléctrico, de acuerdo con la Oficina Ejecutiva del condado de Mendocino. Las autoridades locales instaron a los residentes a evitar las carreteras para facilitar la inspección de la infraestructura vial por parte de los equipos de emergencia.

Heather Rose, portavoz del condado, informó a AP que los hospitales de la zona atendieron a varios heridos, aunque no ofreció detalles sobre la naturaleza ni la gravedad de las lesiones. Agregó que los funcionarios tenían previsto reunirse más tarde ese miércoles para dar a conocer más información.
La Cal OES —Oficina de Servicios de Emergencia del Gobernador de California— indicó que estaba coordinando esfuerzos con las autoridades locales para evaluar el impacto total. Hasta ese momento, no se habían reportado daños estructurales de consideración.
30 segundos de miedo
Brie Leon, del restaurante Club Calpella en Calpella —aproximadamente 16 kilómetros al sur del epicentro—, acababa de abrir el local cuando sintió el temblor. “Acababa de poner el letrero de abierto y volví a la cocina, y fue entonces cuando ocurrió”, relató a AP. “Casi parecía que algo hubiera golpeado el edificio”.
El movimiento derribó cuadros de las paredes y botellas de los estantes, tanto en el salón principal como en el depósito contiguo. Minutos después, ella y sus colegas limpiaban para recibir a los clientes del desayuno. “No fue un temblor enorme, pero las cosas fueron a parar a todas partes”, agregó.
En Fort Bragg, Andrea Medina, empleada del Cafe One, describió la experiencia con tranquilidad a NBC News: “Las cosas se movían, pero ya pasó, no fue tan fuerte”.

A unos 64 kilómetros al sureste del epicentro, en Kelseyville, Alan Harris recibió la alerta sísmica en su teléfono justo antes de que su vivienda comenzara a vibrar. “Grité de inmediato a mi esposa e hija para asegurarme de que estuvieran bien agarradas”, contó a AP. “Era aterrador. Se escuchaban cosas caer, sobre todo en el tercer piso”.
El movimiento duró aproximadamente 30 segundos. Fotos enmarcadas cayeron de las paredes y un monitor de computadora se volcó, pero Harris no detectó daños estructurales en la casa.
Más de un millón de alertas enviadas en minutos
La aplicación MyShake distribuyó 657.000 alertas de sismo a usuarios del norte de California, según reportó la Cal OES. Esta cifra, no obstante, representa solo una parte del total. Robert de Groot, científico del equipo ShakeAlert, precisó a AP que, al considerar todos los sistemas de alerta pública activos, “las entregas de alertas para este evento superarán con creces el millón”.
Este dato evidencia el alcance de la red de alerta temprana que California ha expandido en los últimos años para brindar a los residentes unos segundos de aviso antes de que el suelo comience a moverse.
Réplicas esperadas, pero de baja intensidad
En la primera hora tras el sismo principal, se registraron tres réplicas de magnitud inferior a 2.7 cerca del epicentro, de acuerdo con el USGS. Jones anticipó a AP que las réplicas continuarán, aunque “probablemente se mantendrán bajas”.
El condado de Mendocino ya había acumulado movimientos menores a lo largo de 2026 antes de este episodio. El hecho de que el sismo del miércoles haya sido el más intenso desde 1940 en una zona sin fallas mayores cercanas lo convierte, según Jones, en un evento estadísticamente poco frecuente para la región.
Fuente: Infobae