Las fuerzas gubernamentales de Siria comunicaron este martes el exitoso desmantelamiento de una unidad operativa del Estado Islámico. Durante el despliegue de seguridad, se confirmó la baja del líder de dicha célula, a quien se le atribuye la planificación y ejecución de un atentado contra un puesto de control en la provincia de Raqqa, ubicada al este del país, donde perdieron la vida cuatro militares sirios.
El coronel Rami Asaad al Taha, quien ejerce como comandante de las Fuerzas de Seguridad Interna de la Gobernación de Raqqa, detalló que las intervenciones se realizaron durante las primeras horas de la mañana del martes. Según el alto mando, las acciones permitieron la «neutralización del líder de la célula terrorista afiliada a Estado Islámico responsable de esos ataques». Además de abatir al cabecilla, se reportó la muerte de otro insurgente y la captura de cuatro integrantes adicionales de la agrupación.
Detalles de la operación de inteligencia
El cuerpo de seguridad ejecutó lo que describieron como una serie de operativos de seguridad simultáneos y precisos. Estas maniobras fueron posibles gracias a labores previas de inteligencia que facilitaron la ubicación de los sospechosos. En el marco de estas redadas, las autoridades lograron la incautación de un importante arsenal compuesto por armas y municiones que estaban en poder de esta célula vinculada a la organización yihadista, según un informe difundido por el Ministerio del Interior sirio a través de sus canales oficiales.
Al Taha puntualizó que los efectivos de seguridad mantendrán las labores de patrullaje y rastreo en la región. Asimismo, se ha ordenado un refuerzo en la vigilancia de todos los puestos de control y centros estratégicos con el firme objetivo de «garantizar la seguridad ciudadana y la estabilidad de la nación», asegurando que se perseguirá judicialmente a cualquier individuo que intente vulnerar la paz del territorio nacional.
Declaraciones ministeriales y contexto político
Por su parte, el ministro del Interior, Anas Jatab, emitió un comunicado posterior reafirmando el compromiso del nuevo gobierno frente a la insurgencia.
«No dejaremos de enfrentar cualquier amenaza que apunte a la seguridad de nuestra patria y nuestro pueblo en todo nuestro amado país»
, enfatizó el funcionario. Jatab destacó que las operaciones continuarán contra los escondites de Estado Islámico y sus remanentes, así como contra los rastros del régimen de Bashar al Assad, el cual fue derrocado en diciembre de 2024.
El ministro lamentó que el grupo terrorista intente captar de forma desesperada a «jóvenes descarriados» para boicotear los avances del Estado en el este de Siria. En sus declaraciones, subrayó la importancia de la estabilidad recuperada en zonas que anteriormente estaban bajo la administración de las autoridades kurdo-árabes, mencionando el alivio y la satisfacción de los residentes locales con el retorno de la seguridad gubernamental.
Este operativo ocurre tras un periodo de alta tensión en la provincia de Raqqa. A comienzos de esta semana, se reportó el fallecimiento de cuatro uniformados y heridas en otros dos efectivos tras una emboscada en un puesto de vigilancia. Este incidente representó el tercer ataque en solo tres días perpetrado por células remanentes del Estado Islámico en la zona.
Fuente: Fuente