Sentenciado a 16 años por explotación sexual a una adolescente

“Samanta” (nombre protegido) tenía 15 años cuando, en 2024, salió de su natal Los Ríos.

Llegó a Quito acompañada de su victimario, Stefan Elián P., a quien Fiscalía procesó por el delito de explotación sexual, obteniendo una sentencia condenatoria de dieciséis años de privación de libertad.

La Fiscal de la Unidad de Gestión de Audiencias sustentó la acusación con pruebas periciales, testimoniales y documentales, incluido el testimonio anticipado de la víctima, demostrando la conducta delictiva del procesado.

Su participación está relacionada con los constantes actos de explotación que sufrió “Samanta”. La adolescente era obligada a ofertar servicios sexuales en los alrededores de la Plaza del Teatro, en el corazón del Centro Histórico de Quito.

La Fiscal indicó que Stefan Elián P. la trasladaba todos los días desde el sector de El Panecillo, donde convivía con ella. La joven era explotada desde las 09:00 hasta las 18:00 y llegó a atender diariamente entre 10 y 15 personas, quienes pagaban entre 10 y 15 dólares.

Las ganancias económicas, agregó, ascendían hasta los 300 dólares diarios, dinero que era retenido por Stefan Elián P.

Al finalizar la tarde, el acusado retiraba a la joven y regresaban al inmueble de El Panecillo, donde la mantenía en condiciones precarias.

Además de la sentencia condenatoria, el Tribunal ordenó al procesado el pago de una multa de 300 salarios básicos unificados y 5.000 dólares como reparación integral a favor de la víctima directa.

Información jurídica

El artículo 100, incisos 1 y 2, del Código Orgánico Integral Penal (COIP) tipifica la explotación sexual de personas y sanciona a “la persona que, en beneficio propio o de terceros, venda, preste, aproveche o dé en intercambio a otra para ejecutar uno o más actos de naturaleza sexual”, con pena privativa de libertad de trece a dieciséis años.

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
X