El mercado asegurador de Ecuador atraviesa una etapa de crecimiento. Entre enero y junio de 2026 registró $ 1.261 millones en primas netas emitidas, que equivalen a las ventas totales de las aseguradoras a sus clientes.
Se trata de un indicador clave de la industria y representa un crecimiento interanual del 6 % frente a los $ 1.189,7 millones reportados en el mismo periodo del año anterior, según un boletín de la Federación Ecuatoriana de Empresas de Seguros (Fedeseg).
Es el resultado más alto para el acumulado hasta junio que muestran los datos del boletín gremial desde 2017.
El incremento presenta a un sector dinámico, impulsado por una mayor demanda por parte de los usuarios para la contratación de coberturas, particularmente en junio, donde las ventas escalaron a $ 271,2 millones, siendo el mes con más emisiones en el año.
Considerando que la inflación acumulada del país hasta el primer semestre de 2026 fue del 1,4 % y el crecimiento real de la economía en el mismo periodo se estima en el 2 %, “estamos apreciando que el mercado asegurador manifiesta un crecimiento positivo con mayor dinamismo”, explica Patricio Salas, secretario ejecutivo de la Fedeseg.
Este comportamiento, dijo Salas, fue claramente influenciado por dos momentos decisorios durante el primer semestre, la variación del 15,7 % en el mes de marzo y la del 12,2 % en el mes de junio.
Responde a un desempeño favorable en las empresas con mayor presencia en el mercado por su tamaño, lo que también se manifiesta para los principales tipos de seguros que se demandan en el país, como el de Vida colectiva y Vehículos, agregó.
De los dos grandes ramos de seguros, entre junio de 2025 y junio de 2026, los seguros de vida pasaron de representar el 31 % al 33,6 % de las primas netas emitidas, mientras que los ramos generales bajaron del 69 % al 66,4 %.
Los seguros de personas, que incluyen las pólizas de vida, son los que mayor demanda e interés tiene el ecuatoriano. En el mercado de seguros, el riesgo de pérdida de la vida es el que más preocupa, por el futuro que puedan tener sus dependientes, y este se protege con este tipo de coberturas, señaló Salas.
Al analizar el comportamiento de los 21 seguros por ramos, que se derivan de los dos grandes ramos y son especializados, el segmento Vida colectiva lideró las emisiones de primas netas, al concentrar el 32,8 % de la participación total del mercado y registrar un notable crecimiento interanual del 15,5 %, pasando de $ 358,6 millones a $ 414 millones a junio de 2026.
El seguro de vida colectiva desde hace más de seis años es la cobertura más demandada, por encima de la de vehículos, ramo que por décadas lideró las preferencias de los usuarios, indicó el secretario de la Fedeseg.
Salas señaló que los dos principales factores que incidieron en el aumento de este tipo de seguro fueron:
Crecimiento de la cartera de créditos del sistema financiero: el seguro de vida por desgravamen juega un rol fundamental al mejorar las condiciones de riesgo financiero y por ende facilita el acceso a crédito de la población.
Incorporación de más canales de distribución: algunos totalmente nuevos y que se enfocan en mercados anteriormente desatendidos, lo que está haciendo que mejore el acceso a este tipo de protección en el país.
Por el lado de la protección patrimonial, los seguros de Vehículos y los de Incendio y líneas aliadas se mantuvieron en el segundo y tercer lugar, respectivamente.
La contratación de pólizas vehiculares se ubicó en $ 225,4 millones, marcando un alza interanual del 6,5 %.
La demanda de este tipo de productos está relacionada, por un lado, con el hecho de que los usuarios consideran sus vehículos como un activo muy preciado y expuesto a riesgos diarios muy latentes; por otro lado, está el auge de ventas del sector automotor este año, dijo Salas.
El ramo de Incendio y líneas aliadas, fundamental para el resguardo de la infraestructura y bienes del sector productivo, sumó $ 155 millones, con un incremento del 5,7 % frente al año previo.
En conjunto, estos tres segmentos específicos —Vida colectiva, Vehículos e Incendio— lograron concentrar el 63 % de todas las primas emitidas en el país, sumando $ 794,4 millones, lo que evidencia por dónde van las prioridades a la hora de contratar coberturas.
Otros seguros presentaron incrementos sustanciales, como Accidentes personales (12,4 %), Transporte (12,5 %), Riesgos especiales (6,9 %), y Dinero y valores (23,2 %).
En contraste, los ramos que más se contrajeron entre junio de 2025 y junio de 2026 fueron Agropecuario (-62,8 %), Asistencia médica (-21,8 %) y Bancos e instituciones financieras (-11,8 %).
Aseguradoras pagaron $ 457,7 millones por siniestros
El volumen de ventas dio un holgado flujo de recursos para responder con el pago de siniestros, que durante el primer semestre ascendió a $ 457,7 millones, un 1,6 % más que los $ 450,4 millones desembolsados entre enero y junio de 2025.
“El sector asegurador ecuatoriano es muy solvente y cuenta con la liquidez necesaria para atender sus compromisos”, comentó el representante de la Federación.
Según sus datos, en doce meses, entre junio de 2025 y junio de 2026, el mercado ha indemnizado casi $ 970 millones. “Esto no ha mermado sus indicadores favorables relacionados, lo cual es buena noticia para los asegurados”.
Lo que se pagó en siniestros es consecuencia de una menor tasa de siniestralidad, es decir, la proporción de los ingresos que las aseguradoras destinan a cubrir reclamos de sus clientes.
En ese sentido, en ramos generales, la siniestralidad devengada descendió del 47,6 % registrado en junio de 2025 al 46,3 % al cierre del segundo trimestre de 2026. Y en los ramos de Vida retrocedió del 33,7 % al 32,3 %, interanual.
Ambos casos presentaron un repunte de los costos de siniestros, pero reportaron ingresos aún más altos. Significa, en síntesis, que los costos de los siniestros representaron una menor proporción del ingreso devengado de las aseguradoras.
Salas explicó que el control de la siniestralidad fue el principal factor que contribuyó a que el resultado técnico del sector -que mide la rentabilidad operativa- logre un crecimiento del 10,9 %, llegando a $ 125,6 millones a junio de 2026.
Durante el periodo de análisis, el sector obtuvo una utilidad neta de $ 82,6 millones, después de pago de impuestos, contribuciones, participación de utilidades y otros rubros. El monto representó un alza del 13 % en relación con el primer semestre de 2025.
“El resultado positivo permite fortalecer la solvencia del sistema y eso redunda en más garantías hacia los clientes sobre la capacidad del mercado para atender sus obligaciones”, afirmó.
Y destacó que el sistema cuenta con un 9 % más de inversiones en activos y un 7 % en activos financieros, lo que “también es muy importante para garantizar los intereses de los usuarios”, describió el vocero de la Federación. (I)
Fuente: El universo