La sede del Servicio Ecuatoriano de Capacitación Profesional (Secap) en Durán, considerada durante años una de las más importantes del país, permanece cerrada desde 2020.
Antes de su cierre, el centro recibía a cerca de 2.000 personas al mes entre cursos, capacitaciones y certificaciones técnicas. La infraestructura movilizaba a estudiantes de Durán, Guayaquil, Samborondón, otros cantones y provincias.
El complejo llegó a funcionar como un eje de formación técnica para jóvenes y trabajadores. Allí se impartían capacitaciones en mecánica, soldadura, electricidad, construcción, panadería, textil, artes gráficas y manejo de maquinaria industrial.
Un funcionario de la institución recordó que el centro tuvo simultáneamente entre 1.000 y 1.500 estudiantes diarios. En las mañanas funcionaban programas para bachilleres y militares, mientras que en las tardes y fines de semana se desarrollaban cursos técnicos y tecnologías.
“Las industrias buscaban mano de obra calificada. Necesitaban electricistas, soldadores y mecánicos especializados. Nosotros sí teníamos esa formación”, explicó.
La sede también ofrecía cursos para la obtención de licencias tipo G, dirigidas a operadores de maquinaria agrícola y montacargas. Según relataron, muchas empresas acudían directamente al Secap para capacitar a su personal.
El estado actual de las instalaciones
El terreno originalmente tenía 10 hectáreas. Parte del espacio fue revertido al Municipio de Durán luego de que no se concretaran proyectos previstos para pistas de conducción. Actualmente, el centro conserva cerca de cinco hectáreas.
Pese a la reducción, la infraestructura sigue siendo una de las más amplias del país.
Kerly Moscoso, directora zonal 5 del Secap, detalló que el complejo cuenta con 10 galpones de aproximadamente 2.000 metros cuadrados cada uno.
“Cada galpón tiene tres talleres amplios y aulas para la parte teórica y práctica. Ahí se pueden desarrollar cursos de soldadura, electricidad y mecánica”, señaló.
Moscoso explicó que el deterioro se agravó con el paso de los años. Las inundaciones, paredes caídas y otros problemas terminaron afectando el funcionamiento del centro.
“El abandono golpeó bastante las instalaciones. La maleza llegaba prácticamente al tope de los galpones”, indicó.
Ahora, la institución trabaja en un proyecto para recuperar progresivamente el espacio y reactivar parte de sus operaciones mediante la apertura de galpones.
La directora aseguró que actualmente se ejecutan trabajos de limpieza y coordinaciones con distintas entidades estatales para rehabilitar servicios básicos, alcantarillado y alumbrado eléctrico.
También mencionó que buscan apoyo del sector industrial de Durán para financiar parte de la recuperación. Según ella, la intención es trabajar junto con empresas privadas para rehabilitar galpones específicos y devolver operatividad al centro.
“Nos interesa muchísimo levantar nuevamente el Secap de Durán. Es una de las principales metas de esta administración”, sostuvo.
Plan de reapertura progresiva y su impacto
La nueva apertura se plantea de forma progresiva. El proyecto inicial contempla habilitar dos galpones para cursos técnicos relacionados con soldadura, electricidad, textil y mecánica automotriz.
Cada taller podría recibir entre 15 y 40 estudiantes por curso. Parte de las capacitaciones tendrían costos asequibles y otras podrían impartirse gratuitamente, especialmente para sectores vulnerables.
Moscoso reconoció que la inversión necesaria es elevada. Entre las principales intervenciones están cambios de techos, adecuaciones eléctricas, pintura y reparación de filtraciones.
“Las estructuras siguen siendo buenas, pero hay fisuras, goteras y problemas eléctricos que deben atenderse”, explicó.
El cierre de la sede también redujo considerablemente la capacidad operativa del Secap en la Zona 5.
Mientras Durán atendía hasta 2.000 personas al mes, actualmente en Guayaquil apenas logran alcanzar unas 500.
La necesidad de formación técnica en Durán
Moscoso señaló que las limitaciones de espacio impiden desarrollar cursos técnicos de gran escala, especialmente aquellos que requieren talleres industriales o maquinaria especializada.
“La demanda sigue existiendo. Las empresas todavía buscan personal capacitado y muchas veces no encuentran trabajadores con conocimientos técnicos específicos”, comentó.
Indicó que existe una brecha para jóvenes que terminan el colegio pero no logran ingresar a universidades o institutos superiores. El Secap apunta precisamente a ese segmento mediante formación rápida orientada al empleo.
“Hay chicos que necesitan aprender un oficio y trabajar. Eso puede alejarlos de situaciones de riesgo”, manifestó Moscoso.
La directora relacionó además la desaparición de estos espacios formativos con el contexto social de Durán, una ciudad golpeada por asuntos de seguridad y el desempleo.
“Darles herramientas técnicas a los jóvenes también significa ofrecerles oportunidades laborales”, afirmó.
Proyectos adicionales del Secap
Además del proyecto en Durán, el Secap trabaja en recuperar otros espacios en Guayaquil. Uno de ellos es el área donde anteriormente se impartían cursos de cocina y panadería en el centro de la ciudad.
Según explicaron, esas actividades fueron suspendidas debido al deterioro de la infraestructura y a posibles riesgos para los estudiantes, entre ellos fugas de gas y problemas en las instalaciones.
La institución también desarrolla convenios con el Ministerio de Telecomunicaciones para utilizar centros tecnológicos y ampliar la oferta presencial de cursos en distintas zonas del país.
Mientras avanzan las gestiones, las autoridades mantienen la expectativa de que Durán vuelva a convertirse en un centro de formación técnica para miles de jóvenes de la provincia y otras ciudades cercanas.
fuente El universo