En la antesala de una sesión diplomática determinante en la ciudad de Ginebra, Suiza, donde se espera la participación de representantes de Moscú, Kiev y Washington para discutir un posible cese al fuego, la Fuerza Aérea de Ucrania reportó una ofensiva de gran magnitud. Según el balance oficial emitido este martes, las fuerzas rusas desplegaron un arsenal compuesto por 29 misiles y 396 drones en un ataque coordinado contra el territorio ucraniano.
Desglose del armamento utilizado en la ofensiva
El reporte técnico detalla que la mayoría de los proyectiles fueron 20 misiles de crucero Kh-101. Además, el ejército ruso utilizó cuatro misiles de crucero Iskander-K, cuatro misiles balísticos Iskander-M y un misil guiado de aviación para castigar diversos puntos estratégicos. Por otro lado, la ofensiva aérea incluyó aproximadamente 250 drones de ataque Shahed, de fabricación ruso-iraní, dentro del total de aparatos no tripulados lanzados durante la jornada.

Respecto a la efectividad de la respuesta defensiva, las unidades antiaéreas de Ucrania consiguieron interceptar y derribar los 24 misiles de crucero y el misil guiado. No obstante, el informe oficial señala que los cuatro misiles balísticos no pudieron ser neutralizados, provocando impactos directos en 13 ubicaciones distintas a lo largo de la geografía del país. En cuanto a la amenaza de los drones, el sistema defensivo logró desactivar 367 unidades del total enviado por el Kremlin.
Impacto crítico en el sector energético y víctimas civiles
Las autoridades locales han confirmado que el objetivo central de este nuevo bombardeo masivo fue, una vez más, el sistema energético nacional.
Lamentablemente, las acciones militares cobraron la vida de tres trabajadores del sector eléctrico en las proximidades de la ciudad de Sloviansk, una zona con alta actividad industrial.
El Primer Viceministro de Energía de Ucrania, Artem Nekrasov, comunicó la tragedia a través de sus plataformas oficiales:
“Por la mañana, un UAV ruso atacó un vehículo que transportaba empleados de la TPP de Sloviansk. Lamentablemente, tres de ellos murieron”
.

Por su parte, el presidente Volodímir Zelensky se pronunció sobre la violencia del ataque, calificándolo como una operación calculada para infligir el mayor perjuicio posible a la infraestructura vital del país.
“Fue un ataque combinado, calculado deliberadamente para causar el mayor daño posible a nuestro sector energético”
, afirmó el mandatario ante la gravedad de la situación.
Crisis humanitaria y daños en infraestructuras residenciales
Uno de los focos de mayor preocupación es la ciudad de Odesa, donde decenas de miles de residentes se han quedado sin servicios de agua y calefacción tras los ataques con drones. Actualmente, equipos de emergencia trabajan a contrarreloj para restaurar estos suministros esenciales. Zelensky precisó que el asalto afectó a un total de 12 regiones, dejando un saldo de 9 ciudadanos heridos, entre los cuales se encuentran varios niños.
Además de la red eléctrica, la ofensiva dañó gravemente más de diez edificios de viviendas y golpeó infraestructuras del sistema ferroviario. Ante este escenario, el jefe de Estado ucraniano instó a la comunidad internacional a responder con firmeza, argumentando que la rendición de cuentas de Rusia es fundamental.
“Nuestra diplomacia será más eficaz si hay justicia y fortaleza”
, sentenció el presidente, quien abogó por endurecer las sanciones y acelerar el suministro de apoyo militar para forzar una paz justa.
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