Rusia califica de «temerarios» ataques de Ucrania a sus gasoductos

El gobierno de Rusia ha puesto bajo la lupa la coincidencia temporal de los ataques contra infraestructuras energéticas vitales y los encuentros mantenidos por Volodimir Zelenski con líderes de potencias occidentales en Londres. Según la visión de Moscú, este tipo de acciones tienen como objetivo principal intervenir en el curso del conflicto ucraniano para favorecer a terceros actores. El Kremlin informó que los recientes ataques contra los gasoductos Turkstream y Blue Stream, localizados en el mar Negro, se enmarcan en una estrategia mayor que busca desestabilizar el flujo energético global en el contexto geopolítico actual.

Infraestructura crítica bajo amenaza en el mar Negro

Las autoridades del Kremlin han descrito como «temerarios» los ataques atribuidos a las fuerzas militares de Kiev contra estas rutas de transporte, que resultan fundamentales para el envío de gas natural desde territorio ruso hacia Turquía. La portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, Maria Zajarova, advirtió que estos incidentes no son hechos aislados, sino que se suman a agresiones previas contra buques petroleros en aguas internacionales del Mediterráneo y del mar Negro. Zajarova también hizo mención de los ataques dirigidos a las instalaciones del Consorcio del Oleoducto del Caspio, un proyecto de gran envergadura que involucra inversión extranjera directa.

De acuerdo con el análisis de la funcionaria rusa, la intención de Ucrania sería minar la posición de Rusia como un actor central en el tránsito y suministro de recursos energéticos estratégicos. Además, señaló que estos ataques buscan mantener la atención mundial sobre la crisis ucraniana, especialmente en un momento donde el foco geopolítico se desplaza hacia otras regiones como Oriente Próximo. Para Moscú, estas tácticas de sabotaje afectan directamente la estabilidad del mercado energético internacional y ponen en riesgo la seguridad de la región.

Dudas sobre el apoyo occidental y la diplomacia

En sus declaraciones oficiales, Zajarova resaltó que, a pesar de que los gobiernos de Occidente admiten la relevancia de los hidrocarburos rusos para la economía mundial, la gestión de Zelenski persiste en una línea de acción que contradice dichos intereses. La coincidencia de las ofensivas contra los ductos con las visitas del mandatario ucraniano al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y al primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, ha levantado sospechas en Rusia sobre los beneficiarios finales de tales sabotajes. La portavoz recordó los compromisos alcanzados en la cumbre celebrada en Alaska el 15 de agosto de 2025, afirmando que:

“una de las tareas clave es impedir una solución sostenible a la crisis ucraniana abordando sus causas profundas.”

Por su parte, el presidente Vladimir Putin se pronunció sobre estos sucesos, sugiriendo que la contraparte recurre a estas agresiones cuando no logra alcanzar sus objetivos militares en el terreno. Putin sostuvo que la meta de estos actos es frenar los procesos de resolución diplomática y destruir cualquier avance logrado previamente en las mesas de negociación entre las partes involucradas.

Para concluir, Moscú reiteró que continúa vigilando de cerca la evolución de los hechos y alertó sobre las graves consecuencias que esta estrategia de inestabilidad puede acarrear para el abastecimiento de energía a escala global. El gobierno ruso criticó lo que percibe como una actitud permisiva de ciertas naciones occidentales frente a las operaciones militares de Kiev, asegurando que estos eventos refuerzan la tesis de una acción coordinada para evitar la consolidación de una paz duradera a través de la vía diplomática.

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