El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvo un encuentro con el canciller kuwaití, Jarrah Jaber Al Ahmad Al Sabah, durante el cual ratificó el respaldo de Washington a la seguridad de Kuwait. En la reunión, Rubio calificó como “indignantes e inaceptables” los ataques de Irán contra el Aeropuerto Internacional de Kuwait, en el marco de las recientes confrontaciones entre fuerzas estadounidenses y las de la república islámica.
De acuerdo con un comunicado oficial del Departamento de Estado, Rubio reiteró la determinación de Estados Unidos de proteger a Kuwait, asegurar que Irán no logre obtener un arma nuclear y restaurar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz.
Asimismo, el jefe de la diplomacia estadounidense transmitió sus condolencias por las víctimas fatales y los lesionados. El ataque dejó una persona fallecida y decenas de heridos.
“Nos solidarizamos con el pueblo kuwaití en estos momentos difíciles”, manifestó Rubio.
El ministro de Exteriores kuwaití, Jarrah Jaber Al Ahmad Al Sabah, tildó las agresiones iraníes de “reiteradas y reprobables” y destacó el derecho de su país a implementar “todas las medidas necesarias para salvaguardar su soberanía e integridad territorial”. El comunicado kuwaití indicó que ambas partes reafirmaron su voluntad de profundizar la cooperación bilateral y la coordinación en ámbitos como la política y la defensa.
La nota oficial agregó que ambos ministros coincidieron en la importancia de mantener una estrecha coordinación bilateral a distintos niveles, considerando la frágil coyuntura regional, para enfrentar los retos vigentes, manejar los eventos acelerados y reforzar las iniciativas que promuevan la seguridad y la estabilidad en la zona.
Esta reunión tuvo lugar menos de 48 horas después de que un dron impactara en el Aeropuerto Internacional de Kuwait. El incidente causó al menos un muerto y numerosos heridos. Tanto Kuwait como Estados Unidos responsabilizaron a Irán del ataque. No obstante, Teherán desmintió cualquier participación y culpó a Washington, sugiriendo que un misil interceptor estadounidense pudo haber provocado los daños.
Previamente, la Guardia Revolucionaria iraní había reclamado el lanzamiento de “misiles y drones” contra el cuartel de la Quinta Flota de la Armada estadounidense en Bahréin, otras instalaciones aéreas en Medio Oriente y un barco con bandera de Estados Unidos. Esto fue presentado como una “respuesta” a una supuesta ruptura del alto el fuego por parte de Washington, luego de ataques anteriores contra un buque iraní y la isla de Qeshm.
Este cruce de ataques ocurre en medio de acusaciones mutuas sobre violaciones al alto el fuego acordado en abril y el estancamiento de las negociaciones para alcanzar un acuerdo de paz que ponga fin al conflicto iniciado el 28 de febrero, tras una ofensiva sorpresa de Israel y Estados Unidos contra las autoridades del régimen de Irán.

Desde la capital iraní, el líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, difundió un escrito en el que acusó a Estados Unidos e Israel de buscar generar divisiones en la sociedad iraní durante la actual guerra regional. La misiva se dio a conocer en el marco de las conmemoraciones por el 37.º aniversario de la muerte de Ruhollah Khomeini, fundador de la república islámica, un evento de gran relevancia en el calendario político y religioso del país.
El mensaje, leído por un clérigo en el mausoleo de Khomeini, al sur de Teherán, afirma que “el enemigo malicioso” intenta sembrar “dudas, desesperación, miedo, desconfianza y división” entre los iraníes. Khamenei instó a la población a reaccionar con “firmeza”, “perspicacia” y “unidad”, y advirtió que cualquier conducta que fomente el pesimismo o la frustración dentro del país termina beneficiando a los adversarios.
Fuente: Infobae