Precios del crudo caen más de 15% tras tregua entre EE.UU. e Irán

El escenario energético global ha experimentado un giro drástico este martes. Los precios del petróleo registraron una caída estrepitosa durante las transacciones iniciales, reaccionando de forma inmediata al anuncio del mandatario de los Estados Unidos, Donald Trump, quien confirmó un acuerdo de alto el fuego con Irán.

En el mercado de futuros, el crudo Brent, que se toma como referencia para diversas regiones, sufrió un desplome superior al 12%. Actualmente, el barril se comercializa a un costo de USD 95,53, una cifra que marca una distancia considerable frente a su máximo reciente de 118,35 dólares.

De igual manera, el contrato de futuros del West Texas Intermediate (WTI), programado para entregarse en el mes de mayo, se ubicó esta noche en los 91,55 dólares por barril. Este ajuste representa un retroceso del 19% en su valoración de mercado.

La determinación del presidente Trump se dio a conocer poco tiempo antes de que concluyera el plazo establecido por su administración para que el gobierno iraní garantizara el tránsito libre por el Estrecho de Ormuz. Esta zona es considerada un punto neurálgico para la economía global, ya que por dicha vía circula aproximadamente el 20% del suministro petrolero del mundo.

A través de sus redes sociales, el jefe de Estado estadounidense explicó el trasfondo de la negociación:

“Basándome en las conversaciones mantenidas con el primer ministro Shehbaz Sharif, en las que me solicitaron que detuviera la fuerza destructiva que se iba a enviar esta noche a Irán, y siempre que la República Islámica de Irán acepte la apertura completa, inmediata y segura del Estrecho de Ormuz, acepto suspender los bombardeos y ataques contra Irán durante un periodo de dos semanas. Este será un alto el fuego recíproco”, detalló Trump.

Impacto inmediato en la escalada de precios

La respuesta de los mercados financieros no se hizo esperar. El comunicado presidencial logró desactivar, al menos por el momento, uno de los factores determinantes que habían impulsado el encarecimiento del combustible: el temor a un corte prolongado en la cadena de suministros proveniente de Medio Oriente. Durante las semanas previas, la volatilidad geopolítica había empujado los precios a niveles que no se registraban desde el año 2022, con incrementos sostenidos tanto en el Brent como en el WTI.

El Estrecho de Ormuz concentra cerca del 20% del comercio mundial de petróleo y quedó en el centro de la tensión entre Estados Unidos e Irán. (Reuters)

Haciendo un balance del mes anterior, el Brent había acumulado una subida mensual del 63%, finalizando marzo en una cotización de USD 118,35 por barril. Dicho incremento estuvo motivado por las hostilidades militares entre Estados Unidos, Israel e Irán, sumado al bloqueo parcial del Estrecho de Ormuz. Tan solo en la jornada final de marzo, el contrato para mayo escaló un 5%, reafirmando una tendencia alcista que superó nuevamente el umbral de los 100 dólares.

Esta dinámica fue el resultado directo de la incertidumbre sobre una de las rutas comerciales de energía más críticas del planeta. El estrecho enlaza el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán, y su importancia es tal que cualquier sospecha de inseguridad en la navegación impacta de forma inmediata en las pizarras internacionales.

Incluso este martes, antes de las declaraciones de Trump, la presión al alza persistía. El Brent llegó a cotizar cerca de los USD 111 por barril en la apertura de las bolsas europeas, mostrando un avance de más del 1%. En ese momento, los operadores financieros monitoreaban con atención el límite del ultimátum de la Casa Blanca y calculaban las consecuencias de una posible ofensiva militar si no se habilitaba el paso en Ormuz.

Posteriormente, hacia las 21:00 horas de este mismo martes, el contrato moderó su ritmo antes del gran derrumbe, negociándose en torno a los USD 108 por barril con un alza marginal del 0,15%. Esta pausa reflejaba la extrema prudencia de los inversores ante la falta de una resolución política clara. La jornada se caracterizó por una volatilidad severa, con fluctuaciones profundas dictadas por los rumores diplomáticos y los movimientos estratégicos en la zona de conflicto.

Donald Trump anunció un alto el fuego con Irán y el mercado reaccionó con una fuerte baja en el precio internacional del petróleo.

El cambio de tendencia definitivo se produjo cuando Donald Trump informó sobre la pausa en las operaciones ofensivas y la apertura de un plazo de 14 días para la negociación. La reducción de la posibilidad de un ataque directo a gran escala contra territorio iraní eliminó de golpe la prima de riesgo geopolítico que se había sumado al precio del barril recientemente.

Bajo este nuevo panorama, el hecho de que el WTI rompiera el piso de los USD 100 simboliza una ruptura con la tendencia que prevalecía desde finales de febrero. El mercado energético había estado operando bajo la premisa de una escasez de oferta, debido a la relevancia de Medio Oriente en la producción mundial. La sola señal de que el tránsito marítimo podría normalizarse fue suficiente para que se iniciara una liquidación masiva de contratos y una toma de beneficios.

Finalmente, los analistas observan que este descenso actúa como una corrección necesaria tras un ascenso vertical. En tan solo 30 días, el Brent se había encarecido más de un 60%, manteniéndose por encima de la marca de los 100 dólares debido a la hipersensibilidad ante las noticias de Washington y Teherán. Ante una subida de tal magnitud, cualquier indicio de distensión diplomática estaba destinado a generar un ajuste de precios tan brusco como el observado hoy.

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