El entrenador Mauricio Pochettino salió al paso de las críticas y defendió la unidad de su grupo después de que Estados Unidos quedara eliminado en los octavos de final del Mundial 2026. En sus declaraciones, el argentino afirmó que la controversia generada por la anulación de la sanción a Folarin Balogun no influyó en el desempeño del equipo. Según explicó, la situación fue resuelta conforme al reglamento y su labor se centró exclusivamente en el aspecto deportivo.
Durante una rueda de prensa realizada en Seattle, Pochettino abordó las preguntas sobre el impacto de la decisión de la FIFA, que habilitó al delantero para jugar contra Bélgica pese a haber recibido una tarjeta roja en el compromiso anterior. “Las actuaciones del exterior no fue una situación que nos afectara como grupo”, manifestó el estratega sudamericano.
El seleccionador argentino señaló que el resultado adverso no se debió a factores externos, sino a las fallas propias del plantel. “Nunca estuvimos conectados con el juego. Nunca seguimos el flujo del partido, incluso cuando anotamos el 1-1, en la siguiente acción encajamos un gol que no debimos encajar”, indicó Pochettino. Agregó que “no afectó a nuestra actuación, el rendimiento fue como fue y no fue una excusa. No tenemos que buscarlas, no fue nuestro día”.
En relación al caso Balogun, el entrenador fue contundente al desmarcarse de cualquier intervención ajena al ámbito futbolístico: “Hay una regla que la Federación puede aplicar para que el jugador pueda jugar. Mi posición era la de entrenar al equipo y, si Balogun está disponible porque se le ha permitido jugar, no es un problema”, sentenció.
El técnico expresó su malestar por la forma en que se manejó la polémica desde el exterior. “Estoy muy decepcionado con las personas que deberían haber entendido la situación y han confundido las cosas”, afirmó. También se refirió a las consecuencias personales tras la determinación de la FIFA: “¿De qué sirve insultar o recibir muchos mensajes negativos o amenazas si mi posición es la del seleccionador?”, cuestionó ante los periodistas.
Respecto al análisis del partido, Pochettino asumió la culpa por el resultado y reconoció la superioridad de Bélgica. “No jugamos bien. Nunca estuvimos en el partido. Ni siquiera cuando empatamos. Desde el principio no pudimos participar en absoluto del juego. Bélgica fue mejor que nosotros y lo felicitamos. Lo merecieron. Yo soy el responsable de este mal fútbol”, admitió el entrenador argentino.
Al evaluar el desempeño general en el torneo, el director técnico destacó el avance del equipo en comparación con el ciclo anterior. “Hace un año, antes de empezar el Mundial, nadie creyó en que fuésemos a llegar aquí y jugar contra Bélgica. Hemos mejorado mucho, pero a veces uno sube y baja, no es un crecimiento lineal”, explicó. Según Pochettino, esta experiencia dejó bases sólidas para el futuro del fútbol en Estados Unidos.
Cuando se le preguntó sobre su continuidad al mando de la selección, el estratega evitó dar respuestas definitivas. “Estoy muy feliz aquí. Hemos construido una buena relación, pero ahora no es el momento de hablar de eso. Ahora se trata de descansar un poco, reflexionar, luego tener algunas conversaciones, y después veremos cuál es la decisión de la Federación y de nosotros”, señaló Pochettino. Insistió en que el balance y las decisiones sobre su futuro se tomarán después de un proceso de evaluación interna.
La eliminación de Estados Unidos por 4 a 1 ante Bélgica puso fin a una campaña que había generado grandes expectativas, luego de una sólida fase de grupos y el triunfo ante Bosnia y Herzegovina en dieciseisavos. El propio entrenador puso el foco en el aprendizaje y la autocrítica, dejando claro que la controversia en torno a Balogun no fue una justificación para el resultado.
Por su parte, Bélgica avanzó a los cuartos de final, donde se enfrentará a España, que logró imponerse a Portugal por 1-0 con un gol de Mikel Merino en tiempo añadido.
Fuente: Infobae