Plan de reactivación tras emergencia climática en el Caribe colombiano

Debido a las graves consecuencias derivadas de los frentes fríos que impactaron la región del Caribe colombiano entre el 1 y el 6 de febrero de 2026, la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) ha presentado una hoja de ruta estratégica. Este plan busca optimizar la respuesta inmediata, asegurar el flujo de recursos económicos y promover una recuperación integral, tanto en lo territorial como en lo económico, bajo criterios de sostenibilidad.

Los informes técnicos oficiales revelan una situación crítica: más de 70.000 familias han sufrido los estragos de las inundaciones, lo que ha provocado severos daños en la infraestructura vial, el sector agropecuario, centros educativos y viviendas particulares. Entre las localidades con afectaciones más profundas se encuentran Montería, Riohacha y Santa Marta. Ante este escenario, Asocapitales ha subrayado la urgencia de establecer una cooperación estrecha y organizada entre el Gobierno nacional y las administraciones locales.

Como respuesta institucional a esta crisis, el presidente Gustavo Petro sancionó el Decreto 0150 del 11 de febrero de 2026. Mediante esta normativa, se oficializó el Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica en los departamentos de Córdoba, Antioquia, La Guajira, Sucre, Bolívar, Cesar, Magdalena y Chocó por un lapso de 30 días. Esta disposición legal faculta al Ejecutivo para promulgar decretos legislativos y ejecutar los movimientos presupuestarios indispensables para mitigar la emergencia.

Estrategia de intervención y gestión de fondos

La propuesta de Asocapitales se fundamenta en la creación de un esquema de acción concreto que cuente con un soporte financiero robusto. El organismo recomienda que la administración nacional lidere los siguientes puntos:

  • Establecer objetivos específicos, tiempos de entrega y asignar responsables en cada sector.
  • Diseñar un modelo de financiación que sea coherente y equilibrado.
  • Garantizar que las intervenciones se limiten estrictamente a los territorios damnificados.
  • Dar prioridad a las inversiones que beneficien directamente a los grupos poblacionales en condición de mayor vulnerabilidad.

Sobre el financiamiento, la organización enfatiza la importancia de dinamizar el uso de los fondos existentes y redirigirlos de manera eficiente sin poner en riesgo la estabilidad fiscal del país. Se proponen los siguientes mecanismos:

  • Priorizar la ejecución de los recursos del Fondo Adaptación contemplados en el Presupuesto General de la Nación 2026.
  • Implementar procesos de aprobación ágil para el uso de recursos del Sistema General de Regalías (SGR), siguiendo las directrices de la Comisión Rectora.
  • Transferir fondos de convocatorias y asignaciones ambientales hacia la atención directa de la crisis.
  • Facilitar que gobernaciones y alcaldías utilicen con rapidez las regalías directas y las asignaciones locales.

Prioridades en la atención sectorial

La atención sectorial urgente incluye salud pública, infraestructura crítica, protección agropecuaria y asistencia habitacional - crédito Luis Felipe Osorio/REUTERS y Asocapitales

El planteamiento de Asocapitales hace especial hincapié en cuatro frentes que requieren atención inmediata: salud, infraestructura, vivienda y el sector agropecuario. Las acciones sugeridas incluyen:

  • Salud pública: Implementar programas de prevención para evitar la propagación de enfermedades tras las inundaciones.
  • Gestión del riesgo: Recuperar de forma urgente la infraestructura estratégica, con foco en carreteras y planteles educativos.
  • Sector agropecuario: Ejecutar medidas de rehabilitación productiva tanto en áreas rurales como urbanas para proteger la seguridad alimentaria.
  • Soluciones habitacionales: Proveer asistencia temporal y realizar estudios técnicos para la posible reubicación de hogares situados en puntos de alta peligrosidad.

Adicionalmente, se ha sugerido la puesta en marcha de un Plan de Reactivación Económica territorial con una duración mínima de un año. Este programa tendría como fin principal el resguardo del empleo, el apoyo a los pequeños y medianos comercios, y la integración de políticas de resiliencia frente al cambio climático, velando siempre por la salud de las finanzas locales.

Hacia una resiliencia estructural y coordinación mutua

Asocapitales sugirió crear una Unidad de Cumplimiento o Comité Intersectorial de Reactivación para seguimiento y coordinación permanente - crédito Ovidio González/Presidencia de la República

Mirando hacia el futuro, Asocapitales sostiene que esta coyuntura debe ser el punto de partida para disminuir las debilidades estructurales de los territorios. Para ello, propone:

  • Actualizar los planes de ordenamiento territorial incorporando la gestión del riesgo y la adaptación climática.
  • Fomentar inversiones en obras de ingeniería que reduzcan la exposición de las urbes ante futuros desastres.
  • Elevar la capacidad técnica de los municipios en tareas de mitigación y prevención.

Finalmente, se ha planteado la constitución de un Comité Intersectorial de Reactivación o una Unidad de Cumplimiento. Este ente debería coordinar los esfuerzos de los ministerios, las entidades territoriales y el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres para asegurar que los resultados sean tangibles y auditables. Asocapitales reafirmó su rol como puente entre las ciudades, el sector privado y organismos internacionales para transformar la contingencia en una oportunidad de desarrollo resiliente.

Fuente: Fuente

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
X