Petro anuncia posible alza de gasolina para subsidiar fertilizantes

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha manifestado que su administración está evaluando transformaciones profundas en la política de subvenciones energéticas. Esta medida surge como respuesta directa al incremento del precio del petróleo en los mercados internacionales, situación que forzaría al Estado a redirigir recursos económicos hacia el sector agrícola en lugar de los combustibles tradicionales.

A través de su cuenta oficial en la red social X, el mandatario explicó que la subida del valor del crudo proyectada para el mes de mayo exige la creación de un sistema robusto de fertilizantes subsidiados. En este nuevo esquema, la empresa estatal Ecopetrol desempeñará un rol protagónico para garantizar el suministro a los productores nacionales.

Petro agregó que el subsidio al diésel se mantendrá, pero únicamente para el transporte de carga - crédito @petrogustavo/X

La estrategia financiera para sostener estos beneficios agrícolas consistiría en que el Estado prescinda de una parte de las utilidades generadas por Ecopetrol. Dichos fondos se emplearían para fomentar la producción de fertilizantes en suelo colombiano, buscando dos objetivos claros: abaratar los costos de producción en el campo y consolidar la soberanía alimentaria de la nación.

El anuncio presidencial advierte que, ante el escenario global, no será viable mantener los subsidios a la gasolina, lo que derivaría en nuevos incrementos en el precio de venta al público si el petróleo continúa con su tendencia al alza.

No obstante, el jefe de Estado aclaró que el subsidio destinado al diésel se mantendrá vigente de forma exclusiva para el transporte de carga. Esta excepción busca prevenir un impacto negativo directo en el precio de los alimentos y en la eficiencia de la cadena logística de todo el país.

La evolución de los combustibles bajo la gestión de Petro

Para contextualizar esta medida, es necesario revisar la compleja relación del Gobierno actual con los precios de la energía. Desde el inicio del mandato, la gestión de los hidrocarburos ha sido un tema de alta sensibilidad económica debido a su influencia directa en la inflación y el bolsillo de los ciudadanos.

A lo largo del gobierno Petro, la gasolina experimentó aumentos graduales para cerrar el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles - crédito Colprensa

Al inicio de su administración, el país enfrentaba una crisis en el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), un mecanismo que durante años acumuló una deuda multimillonaria al intentar aislar el mercado local de los precios internacionales. Ante este déficit, el Ejecutivo aplicó una serie de alzas mensuales consecutivas durante los años 2023, 2024 y parte de 2025, elevando el galón a niveles históricos en las principales ciudades.

A pesar de que estas medidas fueron objeto de fuertes debates políticos, el Gobierno defendió la necesidad de sanear las finanzas públicas y eliminar subsidios que se consideraban regresivos. Mientras la gasolina subía, el apoyo al diésel se mantuvo firme para proteger el transporte de mercancías básicas y evitar un descontrol en el costo de vida.

La nueva estrategia de subsidios prioriza la seguridad alimentaria y la producción agrícola, resignando apoyos a la gasolina y ajustando la política energética nacional - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Un punto de inflexión ocurrió en 2026, cuando se anunció una baja de $500 por galón gracias al cierre del déficit del fondo y a condiciones externas favorables. Sin embargo, ese alivio para el bolsillo ciudadano se ve amenazado ahora por la volatilidad externa. La reciente advertencia de Gustavo Petro marca un cambio de prioridades: el gasto público se enfocará en la producción agrícola, dejando que el precio de la gasolina quede atado nuevamente al comportamiento del mercado internacional del petróleo.

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